La economía estadounidenses superó las expectativas al crecer un cuatro por ciento en el segundo trimestre pese a la crisis en el sector hipotecario, según las cifras revisadas hechas públicas este jueves por el Departamento de Comercio. La estimación inicial, divulgada hace un mes, indicaba que el Producto Interior Bruto (PIB) había aumentado a una tasa anual del 3,4 por ciento entre abril y junio.
Pese a las buenas noticias, todavía existe el temor a que la reciente volatilidad en los mercados bursátiles y el endurecimiento del acceso al crédito fruto de la crisis hipotecaria pasen factura a la primera economía mundial durante el actual trimestre y lo que queda del año.
Summers señaló que durante años EE.UU. se vio impulsado por el gasto de los consumidores, alentado, a su vez, por el fácil acceso al crédito ante el auge del sector inmobiliario. Destacó que finalizado ese auge los riesgos han aumentado.
Se espera que la autoridad monetaria rebaje en su reunión del próximo mes las tasas de interés de referencia ("federal funds"), que permanecen en el 5,25 por ciento desde hace más de un año.
Desde entonces, la locomotora estadounidense se ha desacelerado debido, en gran parte, a la debilidad del sector inmobiliario, que atraviesa la peor crisis en 16 años. La revisión frente al 3,4 por ciento inicial refleja, en gran medida, la mejora del déficit comercial estadounidense.
La inversión empresarial, sobre todo en acumulación de existencias, construcción de grandes superficies comerciales y locales no residenciales, contribuyó también a dar un empujón al PIB, el mejor barómetro de la salud económica del país.
(EFE)