La estrategia de gradualismo que había escogido el gobierno argentino de Mauricio Macri para corregir los desequilibrios macroeconómicos llegó a su fin. Este lunes el gobierno anunció un ajuste fiscal que incluye impuestos sobre las exportaciones de bienes y servicios, recortes de subsidios e inversores, y otras más simbólicas como reducción de ministerios en busca de tranquilizar a los mercados y frenar la corrida cambiaria de las últimas semanas. ¿Qué implica este giro de timón de la administración Macri?
El ajuste argentino y sus consecuencias sobre Uruguay
Análisis de Federico Comesaña
