Las fuerzas de seguridad de la provincia argentina de Santa Fe capturaron ayer lunes a Cristian Lanatta y Víctor Schillaci, los dos delincuentes que permanecían prófugos tras escaparse hace 15 días de un penal de máxima seguridad en donde cumplían una condena de prisión perpetua por un triple asesinato vinculado a un caso de tráfico de efedrina. El sábado se habían anunciado sus arrestos cuando solo habían detenido a uno, en un caso bochornoso para las autoridades del nuevo gobierno. La fuga ha estado salpicada por cruces políticos y sospechas de complicidad policial.
El caso de los fugados develó un sistema de seguridad "podrido"
Ayer fueron capturados los restantes dos sicarios; la semana pasada había caído el primero