25 de marzo de 2021 5:03 hs

Dentro del amplio paquete de medidas que anunció el gobierno este martes para reducir la movilidad y achatar la curva de contagios de covid-19, la suspensión de la presencialidad en todo el sistema educativo fue una de las que levantó mayor polvareda en el debate político, con críticas de la oposición, los sindicatos y actores de la sociedad civil, que cuestionaron que las escuelas no fueran lo último en cerrar y pusieron la lupa sobre otras actividades comerciales que permanecerán abiertas mientras los niños estén lejos del aula. 

Pese a que el presidente Luis Lacalle Pou se resistía hasta pocos días a sacrificar la presencialidad, y que la apertura de escuelas se había convertido en un emblema de la gestión de la pandemia, el acelerado aumento de los casos de covid-19 sumado a la circulación comunitaria de la variante brasileña P.1 torció el brazo del mandatario y las autoridades educativas, que procuraban "aguantar" la situación hasta Semana Santa. 

Fue así que ya en las horas previas al Consejo de Ministros de este martes, la "mesa chica" conformada por Lacalle Pou, el ministro de Educación, Pablo Da Silveira, y el presidente de la Administración Nacional de Educación Pública, Robert Silva, llegaron a la conclusión consensuada de que el nuevo contexto sanitario exigía, entre otras cosas, renunciar por unos días a una de las vacas sagradas del gobierno, según relataron a El Observador fuentes políticas.

Ya con la resolución encaminada, durante la reunión del gabinete Lacalle Pou planteó que habían decidido suspender la presencialidad a partir del día siguiente y cedió la palabra a Da Silveira para que detallara las razones y cómo se implementaría la medida. El ministro comentó también que se estaba pensando en un cronograma de regreso paulatino luego de Semana Santa, en la medida en que la situación sanitaria lo permitiera. 

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Más allá de que Lacalle y Da Silveira resaltaron el valor de la presencialidad y reivindicaron la prioridad que se le dio a esa variable en este año de pandemia, las autoridades remarcaron que la medida permitiría reducir la movilidad de unas 800 mil personas.

Según contaron fuentes del Ejecutivo, en los días anteriores varios ministros habían planteado en la interna del gobierno la conveniencia de suspender la presencialidad, entre ellos el ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, y el presidente de ASSE Leonardo Cipriani.

El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Pablo Mieres, dijo este miércoles a radio Sarandí que en el Consejo de Ministros la propuesta de suspender las clases presenciales "vino dada por las autoridades de la educación”. “Me refiero al presidente del Codicen, que estuvo durante toda la reunión, y el ministro de Educación y Cultura. Ellos mismos nos plantearon la idea de la suspensión de la presencialidad a partir de hoy y hasta el final de la Semana de Turismo”, afirmó el jerarca.

Las palabras de Mieres generaron críticas a Silva, que a su ingreso a Torre Ejecutiva el martes comentó a un grupo de periodistas que pretendía "defender" la presencialidad en la educación. 

Una vez culminada la reunión, y acompañando al presidente en la conferencia de prensa en la que se anunció la medida, el presidente de la ANEP aclaró que en realidad es todo el gobierno el que defiende la presencialidad, pero que la circunstancia especial obligaba a atender también los aspectos sanitarios. 

Entrevistado este miércoles por Telemundo, Silva dijo que las decisiones "no pueden ser solo de la autoridad educativa", sino que "tienen que estar de acuerdo con las autoridades sanitarias". "La presencialidad se defiende siempre, pero hay que atender la cuestión sanitaria", agregó. 

"Teníamos una realidad de pocos contagios dentro de los centros educativos, pero también teníamos una realidad de mucha gente aislada, y eso también afectaba. Y también estaba bajando la asistencia, muchos no mandaban a sus hijos", añadió el presidente de ANEP.

En una misma línea, la directora de Primaria Graciela Fabeyro dijo a El Observador que "cada sábado y domingo había que cerrar una escuela". "Hubo una escuela con todos los maestros a la espera de hisopado. Hubo otra con más de 200 niños para hisoparse. No son situaciones sencillas. Cuando se llega a un punto como el de ahora, es una medida adecuada", afirmó. 

Otras medidas

Durante la reunión con el gabinete, el presidente también impulsó que los bares y restaurantes cerraran a la medianoche y que hasta el 12 de abril estarán suspendidos los espectáculos públicos. El gobierno evitó medidas sobre otros locales comerciales, al tiempo que los shoppings informaron este miércoles en un comunicado que a partir del jueves reducirán su horario. 

Mientras Lacalle Pou apeló al mensaje de “quedate en tu burbuja” para justificar sus decisiones, pero sin frenar los motores de la economía, la nueva escalada de contagios fue el centro del análisis de los ministros, tanto por las medidas dispuestas para aplanar el crecimiento exponencial como por el horizonte que representan las primeras semanas del plan de vacunación.

Sobre la etapa actual de la pandemia, el ministro Salinas realizó un informe al gabinete sobre la capacidad de los CTI desplegados en el territorio y las camas disponibles. Salinas transmitió que las autoridades sanitarias tenían “perspectivas” de que no haya una saturación de los cuidados intensivos pese al avance de los contagios, tal como fue señalado en la conferencia de prensa posterior a la reunión.

En tanto, Cipriani contó algunos detalles de la ampliación prevista mediante unidades respiratorias agudas, como un paso previo al ingreso a cuidados intensivos.

En el gobierno advierten que las próximas semanas constituyen un momento clave por distintos factores. Uno de los que habló del tema fue el ministro del Interior, Jorge Larrañaga. El titular de la cartera de seguridad señaló una puja entre vacunas y contagios marcada por un buen ritmo de inmunizaciones pero al mismo tiempo un crecimiento sostenido de casos.

"Estamos tratando de reducir la movilidad y eso supuestamente va a aplanar (los contagios). Es una apuesta razonable. Eso no generaría tanta presión sobre tratamientos intensivos y además estamos agregando 129 camas más las otras unidades que no son de tratamiento intensivo pero que hacen ´las veces de´ para gente que no necesita el tratamiento más profundo”, dijo el presidente ante los medios.

Patrullaje reforzado

El Ministerio de Defensa y el Ministerio del Interior planifican por estas horas el despliegue de un operativo especial para evitar las aglomeraciones de personas durante la Semana Santa. La idea es aplicar un patrullaje similar al dispuesto durante el verano, con foco tanto en Montevideo como en la costa este del país. 

La Policía y las Fuerzas Armadas son los principales encargados de fiscalizar el cumplimiento de la ley que limita el derecho de reunión y faculta para disolver aglomeraciones.

“En el marco de la normativa vigente, se van a disolver las aglomeraciones. Y este es un mensaje que queremos que sea claro porque vamos a aplicar la ley vigente que el gobierno tiene como herramienta”, dijo Lacalle Pou en la conferencia del miércoles. Tanto Larrañaga como el ministro de Defensa Javier García defendieron en declaraciones públicas la extensión por 120 días de la herramienta votada la semana pasada por el Parlamento.

La Policía continuará con distintos patrullajes para evitar encuentros en espacios públicos. El Ministerio del Interior ya pidió a la Intendencia de Montevideo el vallado de algunas zonas de la ciudad por la noche durante los fines de semana, como el parque de Villa Biarritz y la pista de patinaje ubicada sobre la rambla a la altura de la calle Jackson. 

Defensa, en tanto, trabajará en el patrullaje de la costa a través de la Prefectura y tiene desplegados unos 800 uniformados del Ejército en los distintos puestos de control en las fronteras.

El Ejército ajusta por estas horas su operativa para el control de las fronteras, aunque desde la cartera señalan que las ciudades binacionales representan una dificultad extra por la dinámica de las personas que realizan distintas actividades de ambos lados.

El Ministerio de Defensa también traerá el sábado en sus aviones 80 respiradores desde Argentina y resolvió el cierre del parque de Santa Teresa, el Parador Tajes y la colonia de vacaciones de la Armada en La Paloma, a raíz de la situación emergencia sanitaria por la pandemia de covid-19.

Por su parte, hasta el 12 de abril el gobierno dispuso el cierre de los free shops en ciudades fronterizas, así como de clubes, gimnasios y deportes amateur.

Las termas levantaron la temperatura política

El presidente Lacalle Pou también dijo en la conferencia de prensa que “se van a cerrar los complejos termales en estas vacaciones”. Pero un anuncio del intendente salteño Andrés Lima sobre la inclusión de establecimientos privados en la disposición generó revuelo en el departamento del litoral.

"La medida de cierre comprende toda la Semana de Turismo desde el domingo 28 (de marzo) a la hora 00, hasta el domingo 4 de abril a la hora 24:00. En esta medida quedan comprendidos todos los establecimientos tanto públicos como privados del destino termal", dijo Lima este miércoles en una conferencia de prensa según consignó El País.

Las declaraciones de Lima llevaron al senador colorado y exintendente salteño, Germán Coutinho, a ponerse en contacto con el ministro de Turismo, Germán Cardoso. El referente colorado en el departamento advirtió que el intendente carece de potestades para resolver sobre los centros privados. 

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