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El curioso caso del Virtus Entella, el club profesional de fútbol italiano que no tiene una liga para jugar

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11 de octubre de 2018 a las 09:22

Francesco Belli, jugador del Virtus Entella.
Getty Images
Los jugadores del Virtus Entella son los más perjudicados por la compleja situación en la que se encuentra el club.

Cualquiera que sea el nivel de frustración que un aficionado pueda tener por la temporada de su equipo, es probable que no se pueda comparar a lo que está viviendo el Virtus Entella.

No se trata que este club del calcio italiano esté perdiendo todos sus partidos, simplemente no los está jugando.

El problema es que el equipo, que está basado cerca de Génova, en el norte de Italia, todavía está esperando saber en qué categoría debe jugar en la temporada, si la segunda o tercera división, mientras ambas ligas juegan sus respectivos campeonatos.

Aficionados del Ascoli Picchio.
Getty Images
El Virtus Entella descendió de la Serie B la pasada temporada al perder en los "play-off" contra el Ascoli Picchio.

En una situación normal, al Virtus Entella le hubiera correspondido jugar en la tercera división tras haber descendido de la Serie B el año pasado.

Con esa idea se fue de vacaciones y llevó a cabo la pretemporada.

Pero tres equipos de la categoría de plata del calcio -Cesena, Bari y Avellino- fueron declarados en bancarrota durante el verano, cupos que el Virtus Entella y otros clubes afectados reclamaron que deberían ser ocupados por ellos.

Eso abrió la puerta a complicadas batallas legales que no se solucionaron antes del inició de la actual temporada, por lo que la Serie B arrancó con solo 19 clubes.

Por un momento el asunto pareció solucionado, pero no fue así.

Ida y vuelta

Después que el Virtus Entella jugó la fecha inaugural de la Serie C, venciendo 3-1 de visitante al Gozzano el 17 de septiembre, surgió de nuevo la posibilidad de subir de categoría a raíz de una decisión del Comité Olímpico Nacional Italiano (CONI).

Según el CONI, la reducción de 15 puntos que sufrió el Cesena como castigo por su situación financiera se debe aplicar a la temporada 2017-2018 y no a la 2018-2019, lo que significa que el Virtus quedaría un puesto más arriba en la clasificación y por ende no hubiera tenido que jugar los play-off que determinaron su descenso de la Serie B.

Al club se le informó que dejara de jugar sus partidos en la Serie C porque iba a ser movido de división, por lo que se canceló el resto de su calendario en la tercera categoría.

Pero lo que parecia el fin de la historia, no fue en realidad así.

La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) intervino al considerar que el CONI no tenía la autoridad suficiente para tomar ese tipo de decisiones y presentó un recurso ante el TAR, un tribunal administrativo regional, para resolver el asunto.

Acción del partido entre el Virtus Entella y el Parma.
Getty Images
La temporada pasada el Entella se midió contra equipos históricos como el Parma, que logró regresar a primera división esta temporada.

Pero el pasado martes el TAR informó que posponía su decisión hasta el próximo 23 de octubre, lo que supondrá que mientras los equipos de la Serie B como de la C habrán completado ocho partidos, el Virtus Estella solo llevará uno y quizas en la categoría incorrecta.

Estrés

El defensor del Entella, Gabriel Cleur, conversó sobre la extraña situación con los periodistas Emlyn Begley y Mani Djazmi, del programa World Football del Servicio Mundial de la BBC.

"Algunos jugadores tienen contratos para la Serie C y si ellos tienen que ir a la Serie B hay un presupuesto diferente y diferente dinero", explicó.

"Entonces no sabemos si nos pagarán salarios de la Serie B o la C. Los pagos a algunos han sido demorados, pero la mayoría están recibiendo el mínimo, lo habitual en la serie C".

"Los futbolistas tienen una familia que cuidar y la mayoría no tienen grandes cantidades de dinero o ahorros en los que apoyarse".

Cleur es un jugador australiano de 20 años que vive en Italia -sin familia- con el objetivo de su impulsar su carrera como futbolista.

"Yo soy joven por lo que no tengo ahorros y si quisiera un boleto de avión para regresar a casa esta situación me afectaría", lamentó.

"Los jugadores con familia están estresados porque no saben si van a tener que cambiar de equipo. O si se tienen que quedar con menos salario".

Cuesta arriba

Los futbolistas siguen entrenando a doble sesión por día para mantener una condición física similar al de los equipos que están jugando.

Cuando se decida en qué categoría jugará van a tener que recuperar mucho terreno.

"Para entonces tal vez sean ocho o nueve partidos", resaltó Cleur.

"Vamos a tener que jugar los sábados y miércoles durante tres meses, lo que será una gran desventaja para nosotros física y mentalmente. Nos va a agotar".

"Tratamos de concentrarnos y mantener la intensidad en el entrenamiento y no desalentarnos, pero es difícil".

"Es agotador para todos: los jugadores, los entrenadores, los directores, el presidente y los aficionados".

Entella pudo superar dos rondas de la Copa Italia antes de que surgiera toda esta confusión, pero su próximo partido, contra el Genoa, se disputará en diciembre debido a como está confeccionado el calendario.

Cleur, quien fue expulsado en el único partido de liga que han podido jugar, no oculta su frustración.

"Nadie quiere asumir la responsabilidad aquí. Cada organismo le tira la responsabilidad al otro".

"No importa lo bien que entrenes, si el TAR no nos da una sentencia favorable o el CONI y el FIGC toman una decisión, no hay nada que podamos hacer. Se escapa de nuestras manos".


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