El déficit de Estados Unidos en su comercio exterior de bienes y servicios bajó un 8,9 por ciento en julio y alcanzó los 50.145 millones de dólares, debido en parte a las menores compras de petróleo, pero aún se encamina a un récord.
Durante todo el año pasado, Estados Unidos registró un déficit comercial récord de 496.508 millones de dólares, y si se mantienen las tendencias actuales terminará este año con un saldo negativo de más de 500.000 millones.
En julio, las importaciones disminuyeron por primera vez en once meses y tuvieron un valor de 146.000 millones de dólares. Las importaciones de bienes bajaron un 1,5 por ciento y quedaron en 122.000 millones de dólares.
Un factor importante en la disminución de las importaciones fue la reducción, tanto en valor como en volumen, de las compras de petróleo durante el mes de julio.
El precio promedio del crudo bajó de 33,76 dólares por barril en junio a 33,28 dólares en julio, la primera caída del precio promedio en ocho meses.
Las exportaciones de bienes subieron un 4,3 por ciento y llegaron a los 67.500 millones de dólares. Las ventas de vehículos y repuestos marcaron una nueva cota de 7.600 millones, y las ventas al exterior de aviones civiles registraron un impulso del 41,2 por ciento para situarse en los 1.900 millones de dólares.
Aún así, entre enero y julio, el superávit de los exportadores latinoamericanos ha sumado 44.692 millones de dólares, comparado con los 39.472 millones en los siete primeros meses del año anterior.
Entre enero y julio el superávit de los exportadores europeos sumó 62.648 millones de dólares, frente a un saldo favorable de 52.799 millones en igual periodo del año anterior.
Entre enero y julio, los países de esa región han acumulado un superávit comercial con EEUU, sin precedentes, de 149.355 millones de dólares, que supera a la cifra de 126.447 millones en el período similar de 2003, que también fue récord.
(EFE)