5 de febrero de 2013 18:00 hs

El asalto comenzó con un choque. En la tarde del viernes 28 de diciembre, un auto colisionó con una camioneta de remesa en la esquina de Luis de la Torre y Joaquín Nuñez, en la zona de Punta Carretas. Del automóvil bajó un grupo de hombres cubiertos con tapabocas que ocultaban sus rostros y vestidos de overol.

El objetivo de los malhechores fue robar una camioneta que transportaba bolsas con cheques, documentos de pago y mensajería interna de un banco de plaza, según reportó El Observador el pasado 24 de enero.

El hecho –en el que los delincuentes protagonistas comparten cierta estética con los ladrones de la película El plan perfecto de Spike Lee– no solo llama la atención por su particular desarrollo, sino por ser uno de los pocos robos a vehículos de transporte de valores registrados en los últimos años.

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Según autoridades del gobierno y líderes de las empresas transportadoras de caudales, este tipo de asaltos ha disminuido severamente en los últimos años. De acuerdo al inspector mayor Leonardo Conde, director del Registro Nacional de Empresas de Seguridad (Renaemse) –organismo perteneciente a la órbita del Mnisterio del Interior–, la tendencia de este tipo de asaltos bajó determinadamente. “A nivel nacional el riesgo se ha reducido y se ha endurecido el objetivo para evitar el asalto a blindados”, indicó el oficial.

Es que el negocio del transporte con blindados se ha ido perfeccionado en dos áreas: el gobierno ha incorporando nuevas medidas y estándares de seguridad y las compañías han mejorado la implementación de nuevas tecnología para asegurar sus operaciones.

El Decreto 211 determina que los operadores profesionales de dinero de terceros recurran a los servicios de transportadoras de valores.

Asimismo, el mercado se mantiene estable, sin crecimiento significativo en las empresas participantes. La plaza está ocupada mayoritariamente por tres grandes empresas instaladas en Montevideo.

La firma de origen español Prosegur domina el mercado con casi el 60% de la participación en el negocio. El restante 40% es dividido entre empresas de origen nacional: Tecnisegur y Compañía Tak de Caudales. A pesar de compartir el mismo directorio, estas empresas continúan funcionando operativamente como dos razones sociales diferentes.

En Uruguay, hay cerca de 90 blindados circulando por las calles. La diversidad de clientes que requieren de sus servicios es amplia: instituciones financieras, casas cambiarias, supermercados, estaciones de servicio, entes públicos y hasta pequeños comercios que buscan el viaje más seguro para sus recaudaciones.

El costo aproximado de una remesa varía según el resultado de una ecuación de diversos factores: la frecuencia del traslado, el monto que transporta, la distancia del recorrido y la complejidad que pueda tener el trayecto son algunos de los factores primordiales. Con todo, una remesa puede arrancar en un precio base entre $ 2.500 o $ 3.500 como precio base, según lo determinaron fuentes del sector.

Los protagonistas
Prosegur es la tercera operadora de seguridad en el mundo. En Uruguay, los 200 mil viajes anuales que realiza su flota de blindados son una representación del liderazgo indiscutible de la empresa. Con sedes en Montevideo, Salto, Paysandú, Tacuarembó y Maldonado, y Rivera, la compañía planea ampliar sus operaciones. Para el 2013, la firma comenzó la construcción de una nueva base de operaciones instalada en Colonia, en la que invertirá un promedio de US$ 900 mil y que planea inaugurar a fin de año.

Además de contar con 62 camiones blindados, se mantiene una flota de 60 camiones livianos. El transporte de valores emplea alrededor de 500 personas entre todas sus bases y 180 en el procesamiento de dinero.

Para el director general de Prosegur, Martín Matos –integrante de la empresa desde el año 1993–, a pesar de no ser un negocio que mantenga “un gran dinamismo en su mercado”, es primordial que la plaza siga desarrollándose en sus prestaciones.

“En cuanto al volumen, no es un negocio que tenga un crecimiento en forma sostenida, sino que en los últimos cinco años se mantiene en los mismos márgenes”, comentó Matos.

De esta forma, las empresas orientan sus inversiones a afinar la implementación de sus procesos, desde el equipo logístico hasta la actualización constante de los software de seguridad.

El Registro Nacional de Empresas de Seguridad (Remaense) es el organismo encargado de la habilitación de empresas prestadoras de servicios de seguridad.

Tak y Tecnisegur, las compañías competidoras de la firma española, no escaparon a esta tendencia. Para competir más fuerte en el mercado, una firma argentina decidió comprar el 100% de las empresas, y esta operación los posicionó como un actor mejor preparado en la plaza actual. Tecnisegur es una empresa pionera en Uruguay en servicios de transporte de valores, seguridad y vigilancia, y realiza un promedio de 110 mil viajes anuales, además de contar con una base central en Montevideo y dos sedes ubicadas en Colonia y Maldonado.

Para este informe, directivos de Tak y Tecnisegur se excusaron de brindar información sobre la infraestructura o las propias compañías.

El camino alternativo
Dada la concentración de las empresas transportadoras de valores de la plaza capitalina, algunos actores recurrieron a alternativas para dinamizar sus inversiones en la materia y escapar de los precios fijados por terceros.

Firmas como Abitab, Redpagos o el propio Banco República deciden administrar sus propios operaciones de remesas, incorporando servicios de transporte de caudales para sus clientes.

Redpagos, que cuenta con aproximadamente 150 locales en el país, agregó este servicio para sus locales en 2010. En la actualidad cuenta con cuatro camionetas (tres operativas y una de repuesto) circulando por Montevideo y su zona metropolitana. Según el gerente general de Redpagos, Daniel Bascou, la decisión de instalar este departamento “fue una solución obligada por la dinámica de mercado” en parte por los altos costos manejados en plaza.

“Nuestro transporte de caudales se origina a instancias del aumento de la inseguridad y el problema de los delitos a los locales. Apuntando a poder darle un mejor servicio a nuestros propios locales y a mejores costos fue que incursionamos en esta modalidad”, expresó Bascour.

La red Abitab también cuenta con su cuerpo de seguridad integrado de camiones blindados y custodios armados. Cada dueño de local de la red puede recurrir a su uso para transportar sus remesas.

Un sector más formalEn su condición de presidente de la Cámara Uruguaya de Empresas Transportadoras de Caudales (Cuetraca), Matos indicó que todavía quedan elementos para mejorar la formalidad del sector. Señaló que todavía se combate la presencia de remeseros particulares que no cumplen todas las autorizaciones apropiadas.

Además, la Cuetraca busca mejorar las cuestiones de seguridad de los trabajadores de la mano del Ministerio del Interior.

Otro de los objetivos de corto plazo es subir el estándar del blindado de los vehículos para que alcancen el nivel que rige en Latinoamérica.

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