El minucioso arte de cortar las hojas de un libro con una tijera y un cutter, haciendo surgir de esos trozos de papel una escultura que no parecía estar antes allí, es algo que la diseñadora y artista británica Su Blackwell empezó a hacer luego de un viaje a Tailandia, donde compró un libro de segunda mano que, más allá de la pasión que le generó su lectura, despertó en ella su vocación por esta técnica nada sencilla pero sí muy creativa.
El difícil juego de trozar la literatura
Su Blackwell se vale solo de una tijera y un cutter para destruir y al mismo tiempo crear escenarios fantásticos en las hojas de un libro.