El príncipe William y su esposa, Kate Middleton –duques de Cambridge– tienen tres
hijos, príncipe George, princesa Charlotte y el recientemente bautizado príncipe Louis. La hija del medio, Charlotte, ocupa un rol similar al de cualquier influencer. Con tan solo tres años, todo lo que viste se vuelve popular y se agota en las tiendas. Según
La Vanguardia, los medios lo denominaron el "efecto Charlotte".
Una encuesta presentada en The Telegraph, demostró que uno de cada cinco
padres considera que la princesa es un ícono de estilo y confirmaron que muchos la imitan para vestir a sus hijos.
Desde su
nacimiento, el 2 de mayo de 2015, las ventas de los productos utilizados por ella crecieron enormemente en Reino Unido. La revista Reader's Digest estimó que el efecto Charlotte contribuyó en la economía del país con al menos US$ 5.000 millones en ventas. Asimismo, su hermano George la sigue con un impacto de 3.600 millones.
La duquesa de Cambridge, su madre, también es un ícono del estilismo. Es considerada una de las mujeres mejor vestidas de la realeza. Muchas de las prendas que ella utiliza también se agotan en poco tiempo y en más de una ocasión demostró ser fanática de marcas españolas como Zara.
Incluso, el día del nacimiento de Charlotte la vistió con un jersey, gorro y escarpines de la firma española Irulea. Frecuentemente viste a sus hijos con ropa de España.
Charlotte princesa
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En este mundo invadido por las redes sociales, los pequeños príncipes se convirtieron en nuevos influencer.