El día siguiente a su nacimiento el padre lo hizo socio del club. Entre aquellos primeros pasos debe haber quedado alguna huella en la vieja cancha de Sporting. Con 9 años lo ficharon y la fidelidad se hizo a prueba de balas. Caminaron juntos. Compartieron historias. Sufrieron en las derrotas y se alegraron en las victorias.
El fenómeno de la fidelidad de Jauri
El entrenador que lleva once años en Sporting, con un solo contrato firmado, metió al equipo en las finales de la liga