Amani no es otra cara linda. Es un atractivo ejemplar de guepardo hembra cuyo nombre significa "aspiración" y que tiene una fuerte línea familiar que se remonta a Namibia y Sudáfrica. Sus fuertes genes hacen de ella uno de los miembros más importantes en su pequeña comunidad en las afueras de Front Royal, Virginia. A diferencia de las personas, que pagan hasta US$ 2.000 para realizarse pruebas de ADN, Amani consiguió la suya gratis, cortesía del Instituto de Biología de la Conservación Smithsonian. Estos biólogos estudian todos sus movimientos, esperando que sus cachorros ayuden a aumentar la población de guepardos, que vienen disminuyendo en los zoológicos de todo Estados Unidos.
El futuro de los zoológicos está en el freezer
El esfuerzo extraordinario de las instituciones por conservar especies en peligro está entre la inseminación artificial y el complicado proceso de reproducción natural de los animales en cautiverio