Cada vez que Diego Forlán se baja del ómnibus se escuchan los histéricos gritos de las adolescentes que mueren por el rubio delantero de Inter de Porto Alegre. Otro tanto ocurre con Luis Suárez. Hay muestras de idilio con el Loco Sebastián Abreu y aplausos para la seriedad de un Óscar Washington Tabárez que se limita a levantar la mano.
El gesto de Lugano
Previa. El capitán sorprendió a los hinchas cuando dedicó varios minutos a firmar autógrafos y fotografiarse con ellos