El saldo de muertes por el huracán Félix ascendió a más de 40 el jueves mientras cuadrillas de rescate buscaban en el mar y llegaban a más comunidades aisladas devastadas por la tormenta de categoría 5. Decenas de personas se hallan desaparecidas.
"Nueve de ellos están graves de salud y son atendidos por cinco médicos hondureños en la provincia de Gracias a Dios", afirmó. "Creemos que hay muchas otras personas flotando en el mar".
Desde la distancia, los rescatistas podían ver árboles y palmeras caídas, estructuras de concreto sin techo, y casas de madera reducidas a astillas. Vieron también a mujeres llorando en la costa.
El Comando Sur del ejército estadounidense envió un barco anfibio a Nicaragua para ayudar a coordinar las tareas de asistencia humanitaria. Venezuela también mandó ayuda, y 57 médicos y enfermeras cubanos llegaron a la costa de Misquito para ofrecer su asistencia.
Además, dejó unas 25.000 personas damnificadas y 5.000 casas inundadas en las costas del caribe guatemalteco, que fueron las más afectadas por el fenómeno, que dejó de ser una amenaza y se dirigió a territorio mexicano.
Henriette se convirtió en una depresión tropical y se disipaba en el desierto mexicano de Sonora, dijo el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, con sede en Miami. Sus remanentes llevaban más lluvia a Nuevo México.
Decenas de personas permanecían desaparecidas en la provincia de Matagalpa, en el norte del país y en la ciudad costera de Puerto Cabezas.
En Honduras, la Comisión de Contingencias (Copeco) y los bomberos informaron que Félix causó el miércoles la muerte de dos personas en este país. Un joven de 15 años murió soterrado cuando reparaba una tubería de agua potable en un barrio de la capital, y un hombre de 34 años murió cuando en estado de ebriedad cayó en una zanja llena de agua, en la localidad de El Progreso, a unos 210 kilómetros al norte de Tegucigalpa.