El mítico héroe griego, el semidios Hércules o Heracles, hijo de Zeus, ha entretejido su leyenda al mundo del celuloide muchas veces. De hecho, es la piedra fundamental de todo un subgénero cinematográfico como lo es el de “Espadas y Sandalias” que es bajo el cual se encasillan todas las películas de héroes musculosos que reparten espadazos a diestra y siniestra. Puntualmente, se considera Hércules de Pietro Francisci de 1958 el disparo de largada de este subgénero, con el inmenso –literalmente– Steve Reeves en el rol principal. A lo largo de los siguientes 50 años, el personaje se prodigó con asiduidad, en algunas secuelas de ese filme con el mismo Reeves repitiendo el papel, como secundario en películas míticas de aventuras como es Jason y los argonautas (con Nigel Green en el rol), y para cuando el entusiasmo por el subgénero había decaído, rescatado en formato animado por Disney en una película y posterior serie. Para cualquier uruguayo promedio, la figura de Hércules viene de la mano de la barata pero muy entretenida serie que protagonizaba Kevin Sorbo y transmitió Canal 4 durante mucho tiempo.
El mejor de los héroes
Hércules presenta un nuevo acercamiento a la figura del héroe griego, pero desde una óptica original