Tránsito estancado, humo en las calles y conductores enojados. Sobre ese ambiente sonoro, unas guitarras eléctricas conversan entre sí, un bajo se asoma tímidamente junto a una batería con aires el jazz y un saxofón estremece el ambiente, en una canción que sin avisar terminará en una fiesta digna de los Balcanes.
Entrar en la música de Tráfico puede parecer que se ingresa directamente en una escena de película en donde un auto llega a un motel de mala muerte. Eso o el momento crucial en el que la sombra de una dama en peligro se asoma en la puerta de un detective recio. O una persecución de motos en las calles del Tokio futurista del anime Akira. O tal vez todo eso junto.
Tras casi cuatro años de su formación original, Tráfico trajo a la vida esta mezcla de escenas con la publicación de su primer disco, que tendrá su presentación oficial este jueves 19 de diciembre a la hora 21 en la sala La Experimental de Malvín (Decroly 4971 esquina Michigan).
La banda uruguaya ya ha recorrido varios escenarios montevideanos con una propuesta definida: una conjugación musical que recorre géneros como el jazz, el rock y el tango, todo cuidado bajo un halo cinematográfico que parece invadir las canciones.
Tráfico surge de un compuesto de músicos provenientes de una larga lista de proyectos de la escena local como Buenos Muchachos, Ojos del Cielo, Assimo y Plátano Macho, entre otros.
Con los años, la banda pasó de ser un trío a un octeto y hoy está integrado por los músicos Gustavo Antuña, Bruno Boselli, Nandy Cabrera, Ignacio Gutiérrez, Diego Macadar, Gastón Otero, Pablo Sosa y el videojockey Sebastián Rodríguez.
En conversación con El Observador, la voz y el saxofón de la banda, Diego Macadar, contó que Tráfico surgió “casi de un proceso atípico” para la escena musical de Uruguay, en donde varias bandas suelen surgir en el ocio de un grupo de amigos músicos.
Ese factor de lo atípico parece seguir el resto de la carrera de la banda. En 2010, todavía sin el disco bajo el brazo, fueron invitados a realizar una gira por países de Centroamérica, lo que puso su nombre en varias tablas.
Ese recorrido de cuatro años devino en 2012 en la grabación de su primer disco –producido por Gabriel Casacuberta– donde el afán “multiinstrumental” de sus integrantes produjo 11 temas en una propuesta eléctrica que se apoya sin problemas en la presencia de una mandolina, una melódica o un acordeón.
Escenas musicales
Durante un ensayo al atardecer en Malvín –donde residen hace años algunos de los integrantes– los músicos conversan sobre el setlist del concierto, y cómo el orden de las canciones repercutirá en el clima y ambiente de la presentación. Es que para ellos la teatralidad de Tráfico es un factor tan importante como el sonido de sus instrumentos.
Ese aspecto visual es reforzando con la presencia del octavo miembro de la banda, el videojockey Sebastián Rodríguez (Sebadoj), en proyecciones y videos.
De ahí que Tom Waits, Mark Lanegan, Eddie Vedder y hasta Daniel Melingo o Los Chicos Eléctricos aparecen como las citas directas de Macadar para hablar de la propuesta y el ambiente que busca crear la agrupación.
“El movimiento es un elemento que nos gusta que siempre esté presente. En la letra, en la música, en las influencias y hasta en nuestro nombre”, señaló.
La presentación oficial del primer disco será este jueves en la sala La Experimental de Malvín, un lugar atípico para este estilo de conciertos, pero que los miembros de Tráfico confían que potenciará su propuesta.
El proyecto de música ambiente y audiovisual Paisajes Sonoros del Río Uruguay se encargará de amenizar la previa con una propuesta interactiva. Sobre el show, Macadar mencionó que el objetivo es crear un ambiente con aire de teatro chico que resalte el lugar emocional de la obra en el espectador. Todo bajo un “clima traficante”.