María se levanta a las 8 de la mañana. Mientras prepara el desayuno para sus hijos va a prender la computadora. Ya tiene agendadas sus tareas para hoy. Hará la mitad antes de llevarlos a la escuela, y el resto cuando regrese. Es que trabaja para una importante empresa de datos que le dio la posibilidad de desempeñarse desde su hogar y así poder conciliar su vida personal con la laboral. A cambio, cumple objetivos semanales y mensuales que le fija la compañía.
El nuevo desafío de trabajar en pantuflas
Empresas se animan al teletrabajo “dependiente” para retener empleados talentosos