La vuelta a las oficinas bajo la modalidad híbrida provocó que muchos trabajadores debieran volver a cambiar su rutina, para poder adaptarse a la nueva normalidad.
De acuerdo al estudio “Plan retorno” de la Asociación de Profesionales Uruguayos en Gestión Humana (Adpugh), el 70% de las empresas locales prevén volver a través de un régimen híbrido. A su vez, el 38% de las compañías esperan teletrabajar dos veces por semana.
Entre las primeras transformaciones aparecen aquellas que afectan a la rutina del trabajador. Al estar en su casa algunos días a la semana, los planes deberán variar dependiendo de qué días le toque trabajar de forma presencial.
“Cuando llegó la pandemia, tuvimos que cambiar la forma de trabajar y ahora tenemos que cambiarla de nuevo. Entonces es un ajuste importante de vida, sobre todo a nivel cerebral”, explicó la directora de B&M Asociados, Beatriz Martínez. Agregó que existe la sensación de que el primer día de la semana que se trabaja presencial, es como si “fuera el nuevo lunes”.
Sobre esto último, Martínez explicó que es un nuevo concepto que se está dando en el mundo laboral uruguayo. Incluso, enfatizó que en otros países se están dando una "reconfiguración de la semana" conforme a los días que los trabajadores asisten a la oficina. "Al teletrabajar, por ejemplo lunes y martes, los trabajadores optan por irse y hacer un fin de semana largo porque pueden trabajar desde cualquier lado", agregó.
La consultora en gestión humana, María Laura Volpi, fue en la misma línea pero enfatizó que la aplicación de este concepto dependerá de las empresas uruguayas. Según entiende la experta, de ese 70% que pretende ir hacia un régimen híbrido, no todas tienen claro en qué condiciones lo hará. "Al trabajador le cuesta decir que se va a la playa a trabajar. Eso pasó durante la pandemia y sigue pasando ahora", dijo.
Martínez añadió que el talón de Aquiles del empresariado uruguayo ha sido justamente generar normas claras en cuanto al régimen mixto. "Cuando vos habla de nuevo lunes, tenés que dejar claro que los otros días vas a trabajar y no va a ser un fin de semana. Eso lo tienen que dejar claro los líderes". De acuerdo a algunos estudios, según la experta, en Uruguay la mayoría de los trabajadores prefieren ir a la oficina dos veces por semana, sobre todo en los días miércoles y jueves.
Otra de las consecuencias que tiene el modelo híbrido es el desgaste de combinar el trabajo presencial de algunos empleados con el virtual de otros.
Esto conlleva contratiempos, porque no siempre se logra generar buena comunicación, lo que implica que el trabajador se frustre. “No es lo mismo prepararse para trabajar con un equipo que está presencial, que uno que no lo está. Te cambia las condiciones y te puede afectar el rendimiento”, agregó la experta en recursos humanos.
Volpi, por su parte, comentó que estos cambios han frenado el modelo híbrido en Uruguay. Si bien tiene sus propias particularidades, para Volpi el foco debe estar en cómo las empresas gestionan el cambio hacia una modalidad mixta.
Durante los meses más duros de la pandemia en el mundo laboral local se hablaba de este régimen, pero “se comenzó a implementarlo de un día para el otro”. Esto propició que no todos los empleados pudieran adaptarse y tuvieran que experimentar la modalidad sobre la marcha.
En líneas generales, Volpi comentó que los trabajadores no están conformes con esta modalidad. Esto hace pensar que en el corto plazo, las empresas decidan por la presencialidad o por el teletrabajo dependiendo de la voluntad de la plantilla de empleados. “Es como volver a la realidad, pero solo unos días a la semana. En muy pocas empresas se ha podido implementar lo híbrido con éxito”, aseguró Volpi.
La socia de capital humano de BDO, Cinthia Eliazer, explicó que lo más recomendable es dejar que los trabajadores opten por alguna de las modalidades. El desafío será saber organizar a los equipos para que no se afecte la operativa de la compañía.
La experta se mostró optimista en que el régimen híbrido llegó para quedarse más allá de la pandemia, pero puntualizó que es necesario generar “reglamentos” claros en donde existan pautas a seguir. “Por ejemplo, hay gente a la que se le corta la señal de Internet y no sabe qué hacer si está en la casa”, sostuvo Eliazer.
Volpi, por su parte, comentó que el éxito de la modalidad dependerá de los directores de la compañía. “Tendrán que evaluar si efectivamente les conviene y qué tan conformes están los trabajadores”, expresó.