Entre un gran suspenso del presidente, Tabaré Vázquez, y los discursos de los ministros que impulsaron las reformas más importantes del actual gobierno, se desarrolló este miércoles la cuarta y última sesión del Consejo de Ministros en San Carlos, Maldonado.
El encuentro tuvo lugar en el Teatro Sociedad Unión y, como ya es habitual, Vázquez encabezó la sesión. Sin embargo, optó por pronunciar unas breves palabras, que desarrollaría luego del balance de los ministros: "Voy a hablar de quienes no nos votaron y que seguramente no nos van a votar en las próximas elecciones".
La ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz, resaltó la implementación del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS), entre otras iniciativas tomadas durante esta gestión. En este sentido, destacó que este sistema responde a un modelo de atención, gestión y financiamiento por el cual "cada quien aporta de acuerdo a sus posibilidades y recibe de acuerdo a sus necesidades".
Sobre el último, indicó que no hubo ninguna inspeccionar ocular y que "no hubo ningún problema". Y agregó: "esos abuelos pudieron ver a sus nietos". Al respecto de las instalaciones y servicios del Hospital Saint Bois -donde funciona la clínica de ojos-, Muñoz anunció que se transformará en un centro de atención general.
"Esta reforma de la salud es un proyecto flexible y abierto a las necesidades de futuro; no es un proyecto estático, admite modificaciones que el desarrollo va a imponer", explicó Muñoz.
El ministro de Economía comenzó su discurso justificando la política económica del gobierno: "Es el pueblo uruguayo el que ha elegido esta conducción económica, que puede gustar o no gustar, pero es la que está contenida en nuestro programa".
Además de volver a asegurar que la educación obtendrá el 4,5% de la educación al final del período, dijo que se invertirán US$ 32 millones en el próximo año en el Plan Ceibal, y que de esta manera "no quedará ni un alumno ni un maestro de escuelas públicas del Uruguay que no tenga su computadora".
El presidente cerró el acto con su prometido discurso sobre quienes no votaron ni votarán al Frente Amplio, que resultaron ser los menores de 18 años, "el único vínculo tangible que tenemos con el futuro".
En primer lugar, recordó que 1.900 niños y madres se alojan en refugios de atención a los sin techo y se refirió a los niños que residen en el Inau, al trabajo de los centros Caif y al régimen de asignaciones familiares.
El mandatario también se refirió a los miles de niños que recibieron un número de cédula de identidad o que lo tienen por tramitarse, además de los logros del programa de salud bucal escolar.
"Están temblando hasta las raíces de los árboles, uruguayos y uruguayas", dijo al cerrar su discurso, y aseguró que el gobierno está logrando su objetivo de "conmover la fibra íntima de los uruguayos" mejorando su calidad de vida.
(Observa)