El escritor y humorista argentino Roberto Fontanarrosa, creador de personajes entrañables como el gaucho Inodoro Pereyra y el espía Boogie el Aceitoso, murió este jueves en la ciudad argentina de Rosario a raíz de un enfermedad neurológica que lo había obligado a abandonar el dibujo.
Con una admirable hidalguía se presentó entonces ante los periodistas, sentado en silla de ruedas, con un cuello ortopédico e intentando firmar autógrafos con su temblorosa mano derecha.
En muchos de ellos, el fútbol tiene una presencia fundamental, como en "19 de diciembre de 1971" donde relata la victoria de los rivales acérrimos Rosario Central sobre Newell's Old Boys, en una semifinal.
Enfrentar la adversidadPara enfrentar la adversidad, el dibujante evocaba el humor de sus personajes, en este caso del gaucho Inodoro Pereyra, quien con su inefable perro Mendieta y su mujer La Eulogia, despierta sonrisas de los lectores dominicales de la revista de Clarín.
El primero de los 25.000 chistes que publicó Fontanarrosa fue impreso en mayo de 1968, una fecha emblemática para la juventud francesa. En el dibujo, un policía muestra su bastón manchado de rojo-sangre y dice: "No hay ninguna duda, eran comunistas".
A pesar de considerar a su célebre Inodoro como "un poco inexportable", el gaucho y su fiel compañero Mendieta lograron cruzar fronteras y apoderarse de los amantes del cómic en Uruguay.
El humorista recibió en los últimos años muchísimos homenajes, entre ellos la Mención de Honor Domingo Faustino Sarmiento, la máxima distinción del Senado argentino.
"Nunca me gustaron los superhéroes porque nunca me podía identificar con ellos. Me gustan Los Simpson porque tienen un guión maravilloso y el dibujo también me gusta. Es muy sencillo pero muy efectivo", explicó.
(AFP)