El Poder Ejecutivo presentará en los próximos días los lineamientos que guiarán la novena ronda de negociación salarial. En esa instancia deberán negociar 193 subgrupos de actividad que involucran a unos 640 mil trabajadores del sector privado.
Un documento elaborado por el Instituto Cuesta Duarte del PIT-CNT al que accedió El Observador, señala que todavía no está claro si la convocatoria volverá a apelar a una ronda de convenios puente de un año de duración y “con escaso margen de negociación”; si se abrirá una ronda “más tradicional con apertura de la negociación por subsectores de actividad; o si se propondrá una combinación de ambos atento a las realidades sectoriales.
Sin embargo, el documento de la central expresa preocupación por la dinámica de ajustes que se puede llegar a proponer. El Cuesta Duarte señala que si bien en los convenios de la ronda puente no está previsto qué sucedería si el correctivo final fuera negativo, el ministro de Trabajo, Pablo Mieres, aclaró en varias oportunidades que el mismo sería considerado como 0 y que no habrían descuentos sobre el salario nominal.
Esa situación “encendió las alarmas en torno a cuál será el ajuste propuesto para el comienzo de la próxima ronda y la preocupación de que se vuelva a proponer un ajuste inicial de 0%” para julio como pasó en la ronda puente, dice el texto.
Si se estima una inflación de 7% para el año móvil a junio y se toma en cuenta que hubo un único ajuste de 3% en enero, tradicionalmente hubiera correspondido el pago de correctivo de 3,88% al término del período puente. Pero como la fórmula incorporó el indicador de PIB hay que restar la caída de la actividad en 2020 (-5,9%). Dado que el descenso de la economía medida por la vieja metodología del BCU sería de entre 4,5% y 5% el correctivo da resultado negativo de alrededor de 1 punto porcentual.
El informe explica que a pesar de la complejidad que en este contexto supondría aplicar un correctivo negativo, esta fue la forma en que operaron siempre los correctivos, es decir descontando del futuro ajuste el monto correspondiente.
“La sola aclaración de que el correctivo no operaría como una disminución del salario nominal genera alerta y temor de que se proponga comenzar nuevamente con un ajuste de 0%”, alerta el documento.
El PIT-CNT considera que esto representaría “un duro golpe” para el conjunto de los asalariados, “ya castigados” por elevados niveles de desempleo y la pérdida de ingresos que trajo consigo el desempleo, la caída de horas trabajadas y el subsidio por desempleo.
“A nivel macroeconómico además, esta política amplificaría los efectos que está teniendo la crisis sobre el mercado interno, retrayendo más aún el consumo y afectando en última instancia a quienes producen y venden a nivel local”, dice el documento titulado Apuntes de cara a la finalización de la octava ronda de Consejos de Salarios.
En ese sentido, agrega que comenzar una nueva ronda con un ajuste de 0% implicaría también “extender el período de caída del poder de compra del salario, que ya no quedaría acotado solamente a la ronda puente”. Se estima que ese período cerrará con una pérdida salarial de 4% aproximadamente. Para saberlo con exactitud habrá que esperar a conocer el dato de inflación correspondiente al año móvil cerrado a junio.
El ministro Mieres dijo semanas atrás al Portal 180 que una de las posibilidades es que el cálculo de la inflación, menos el ajuste nominal del 3% otorgado en enero y menos los puntos de caída del PBI, puedan determinar un resultado negativo “que en ningún caso se va a traducir en una reducción salarial. Podrá en todo caso no producirse algún ajuste salarial a mitad de año. Veremos. Lo que sí descarto es que se pueda especular en el marco de que sobre el final del puente de la octava ronda se pueda producir una reducción salarial. Eso está descartado”, afirmó.
El PIT-CNT quiere que los próximos lineamientos salariales incorporen ajustes salariales desde el inicio de los nuevos convenios que acompañen la evolución de la inflación, y de esa manera frenar la caída que registra el salario real. También se aspira a que las autoridades cumplan con el compromiso asumido en la ronda puente, y se establezca un cronograma de recuperación del salario perdido entre julio de 2020 y julio de 2021, que empiece a ejecutarse ya desde enero de 2022.
En otra parte del documento, se expresa que más allá de las particularidades que tuvo la octava ronda en un contexto de emergencia sanitaria y de crisis en que se desarrolló, “el gobierno adujo que la caída del salario real se justificaba en los problemas de empleo que estaba atravesando la economía; y que en definitiva, los incrementos salariales irían en contra de la creación de empleo. Sin embargo, pese a la caída del salario real, en el correr del año se perdieron aproximadamente 50 mil puestos de trabajo y un número importante de trabajadores todavía permanece en el seguro de desempleo sin que haya certezas sobre su retorno a la vida laboral”, dice el PIT-CNT.
El Poder Ejecutivo convocó al Consejo Superior Tripartito para este viernes 18. En esta instancia no se transmitirá a los trabajadores y empresarios las pautas para la negociación salarial, pero se conversará sobre el tema para conocer las posturas de cada parte, informó La Diaria este miércoles.