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El trap, la trampa en la que todos caen

Uno de los subgéneros más populares de la música actual pasó por Uruguay de la mano de Bad Bunny

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12 de septiembre de 2017 a las 05:00

Del sur de Estados Unidos a Montevideo, el trap ha recorrido un camino que lo llevó de ser un subgénero más del hip hop a uno de los ritmos populares de la música pop, y que han utilizado desde Shakira hasta Rombai. Además tiene un fructuoso vínculo con el reggaetón, que se demuestra en la obra de artistas como Bad Bunny, que este lunes se presentó en el Teatro de Verano de Montevideo.

Entre sus rasgos más definitorios se cuentan el uso del platillo hi-hat para llevar el ritmo (en lo que musicalmente se conoce como subdivisiones binarias), sonidos graves, la presencia de sintetizadores y un tono a la vez épico y triste.

Su nacimiento se da en la escena rapera de ciudades como Atlanta, Houston y Miami, y el nombre viene del lugar donde se realizaban los tratos de drogas. Sus letras y estética estaban asociadas a ese mundo, y con el correr de los años fue ganando peso y espacio dentro del hip hop estadounidense.

El paso al pop


A comienzos de 2013, un meme aparecía en cada rincón de internet. Un grupo de personas permanecía quieto en un salón mientras una de ellas bailaba siempre la misma canción, hasta que se escuchaba la frase "do the Harlem Shake", la escena cortaba, y todos los que estaban en el cuarto se ponían a bailar frenéticamente.

El Harlem Shake no solo fue la banda sonora de ese fenómeno web, sino que también es un ejemplo claro de trap. Por esos tiempos la música electrónica comenzó a apropiarse de recursos y sonidos clásicos de ese subgénero, fusionándolos con elementos de la propia electrónica y del dub (un género que combina el reggae con sonidos electrónicos).

De allí el trap se movió hacia el mainstream, dado el vínculo que hay en los últimos años entre la electrónica y la música pop. Beyoncé, Katy Perry y Lady Gaga fueron algunas de las que lo utilizaron como base para sus canciones desde 2013 en adelante, y desde allí el trap continuó expandiéndose en los oídos del mundo.

Trap latino


Si bien artistas caribeños y centroamericanos ya lo utilizaban por su asociación con el hip hop, la asociación del trap con el reggaetón y el pop latino es más reciente.

Anoche se presentó en Montevideo el puertorriqueño Bad Bunny, que se ha convertido en un referente del trap latino, con canciones como Diles o Soy peor, que también incorporan elementos de hip hop y reggaetón

Benito Martínez (nombre real de Bad Bunny) se hizo conocido durante el año pasado y, como suele ser regla en el mundo del reggaetón, tiene también varias colaboraciones con otros nombres célebres del género, como J Balvin (Si tu novio te deja sola) o Maluma (Un polvo), en las que también están presentes los rasgos clásicos del trap como los mencionados sonidos de platillos o los golpes de percusión graves.

Justamente Maluma ha sido uno de los más exitosos en las incursiones traperas, con canciones como Cuatro babys entre sus éxitos más recientes.

Y como uno de los sonidos de moda, nadie parece estar a salvo de recurrir a él para explorar o buscar una nueva relevancia. Shakira acudió tanto a Maluma como al trap en su nuevo disco, en un tema que lleva por título el nombre del género, y que al igual que otros temas latinos de trap, tiene una temática sensual (y sexual).

Ejemplos locales


Más cerca en el tiempo y en la distancia, en julio Rombai presentó Besarte, una canción puramente trap que aleja al grupo de la cumbia pop en un giro sonoro llamativo y que fue divisivo entre los fanáticos de esta banda liderada por Fernando Vázquez.

En Uruguay también hay ejemplos del trap original, el de raíces raperas. La banda Los Buenos Modales incluyó en su disco debut, lanzado en 2016, una canción que apela a los sonidos del género, llamada Trapito. Algunos de sus integrantes también forman parte del proyecto MAC Team, que ha publicado dos discos en los que el trap tiene una presencia importante desde su surgimiento en 2014.

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