La información difundida por la Policía de Ferguson (EEUU) sobre la muerte del joven afroamericano Michael Brown a manos de un agente indignó a los cientos de personas que volvieron a manifestarse en una protesta que comenzó pacífica pero terminó con altercados.
La tregua que se vivió el jueves pasado gracias a una nueva estrategia policial más conciliadora no hacía prever que el viernes volvieran los disturbios, pero la información policial sobre el suceso revelada en esa jornada reavivó la ira de los manifestantes.
La Policía local tardó casi una semana en facilitar la identidad del agente que mató a Brown, pese a las peticiones de la familia y la comunidad, y lo hizo al mismo tiempo que divulgaba por primera vez un vídeo del joven como supuesto sospechoso del robo de cigarrillos en una tienda cercana al lugar del suceso.
La aparición de este vídeo, al que la Policía no había hecho mención alguna hasta ahora, seis días después del incidente y en el mismo momento en que identificaba al agente ha molestado a la familia de Brown y a los manifestantes, que lo ven como un intento de desviar la atención y criminalizar al joven.
La confusión y el malestar aumentaron cuando la Policía, en dos conferencias de prensa ese mismo día, ofreció dos versiones de los hechos: una en la que daba a entender que el agente sabía que el joven estaba siendo buscado por el presunto robo, y otra en la que se desvinculaban ambos momentos.
Las imágenes captadas por una cámara de seguridad muestran al joven asesinado robando en una tienda poco antes de morir baleado por la policía.
El gobernador Jay Nixon dijo que desconocía que el video se daría a conocer y lo criticó al decir que parecían "venir a difamar" al joven ya fallecido, según informa el portal BBC Mundo.
"Tuvo un efecto incendiario (…). Hizo recrudecer las emociones", le dijo Nixon al canal ABC.
Frenar la violencia
Asimismo, el gobernador aseguró que se hará una investigación exhaustiva de la muerte de Brown y recordó que el Departamento de Justicia envió a 40 agentes del FBI para recoger testimonios de lo sucedido: "Tenemos que hacer esto bien"
"Es evidente que la muerte de un joven de 18 años por el arma de un agente es algo delicado, no sólo aquí en Misuri, sino en todo el país y en el mundo, y es importante que lo resolvamos bien", agregó.
Familiares, amigos y ciudadanos de Ferguson pidieron este domingo justicia en un acto en el que el líder de la comunidad afroamericana, el reverendo Al Sharpton, y Martin Luther King III, hijo del activista de los derechos civiles, pidieron paz, unidad y un mayor acercamiento de la Policía a la comunidad afroamericana.
"Nuestros departamentos de policía necesitan relaciones humanas diversidad y entrenamiento de sensibilización", dijo Luther King ante la mirada de los padres del joven, Lesley McSpadden y Michael Brown, quien lució una camiseta negra con una foto de su hijo en la que se leía "No justicia. No paz".