El juicio contra el magnate de medios Jimmy Lai comenzó este lunes en Hong Kong, acusado por cargos contra la seguridad nacional de este centro financiero que goza de autonomía administrativa dentro de China.
Lai, de 76 años, está acusado de "colusión" con fuerzas extranjeras en virtud de una amplia ley de seguridad nacional que Beijing impuso al centro financiero en 2020, y podría ser condenado a cadena perpetua.
Estados Unidos y el Reino Unido pidieron la liberación del empresario al que califican como defensor de la democracia.
Fundador del tabloide en chino Apple Daily, crítico con Beijing, Lai apoyó el enorme movimiento de protesta que sacudió Hong Kong en 2019.
El juicio, que se celebrará en audiencia pública durante los próximos 80 días, servirá como barómetro de las libertades políticas y la independencia judicial de la ciudad autónoma dentro del territorio chino.
Lai, un millonario que hizo fortuna vendiendo ropa antes de entrar en el sector de los medios de comunicación, será juzgado sin jurado y se le denegó ser defendido por Tim Owen, abogado británico de Derechos Humanos, alegando riesgos para la seguridad.
El lunes, Lai –que no había sido visto públicamente desde 2021– compareció ante el tribunal vestido de traje, sonrió y saludó a la tribuna en la que estaba sentada su familia.
Observadores de los consulados extranjeros de Hong Kong –incluidos los de Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Canadá– estaban presentes en el juicio.
Críticas internacionales
Su caso suscitó condenas en la comunidad internacional, pero Beijing rechazó las críticas.
El ministro británico de Relaciones Exteriores, David Cameron, declaró antes del proceso que estaba "especialmente preocupado por el enjuiciamiento por motivos políticos" de Lai, que también tiene la nacionalidad británica.
"Como periodista y editor prominente y franco, Jimmy Lai fue objeto de un claro intento de impedir el ejercicio pacífico de sus derechos a la libertad de expresión y asociación", dijo.
"Pido a las autoridades de Hong Kong que pongan fin a su persecución y liberen a Jimmy Lai", afirmó.
El portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Matthew Miller, también urgió la liberación de Lai.
"Las acciones que reprimen la libertad de prensa y restringen el libre flujo de información socavaron las instituciones democráticas de Hong Kong", señaló.
El portavoz de la cancillería china, Wang Wenbin, acusó a ambos países de doble rasero y calificó a Lai de "chico de los recados de las fuerzas anti-China".
"Los comentarios de Estados Unidos y Reino Unido sobre este caso violan gravemente el espíritu del Estado de derecho y constituyen una maniobra política flagrante", añadió.
Encarcelado durante más de 1.100 días, Lai ya fue condenado en otros cinco casos, entre ellos por organizar y participar en marchas durante las multitudinarias protestas por la democracia de 2019.
Decenas de activistas fueron acusados en virtud de la ley de seguridad nacional de 2020, pero Lai es el primero en impugnar una acusación de "colusión" extranjera.
En el juicio se le imputarán otros cargos, como "conspiración para publicar material sedicioso".
El abogado de Lai, Robert Pang, argumentó el lunes que la acusación de colusión debía desestimarse porque la legislación penal de Hong Kong impone un límite de tiempo para este tipo de procesos.
Un fuerte dispositivo de seguridad se desplegó a las afueras del tribunal, donde varios residentes esperaron toda la noche pese al frío para asistir al juicio.
(Con información de agencias)