El número de ataques no provocados de tiburones a seres humanos descendió el año pasado, pese a que el hábitat de estos animales está cada vez más amenazado por la proliferación de las actividades recreativas acuáticas.
En 2016 hubo menos ataques de tiburones
No obstante, su hábitat está cada vez más amenazado por actividades recreativas acuáticas