El rey Juan Carlos de España reconoció este martes la "brillante e incansable labor" así como la "eficaz dedicación y permanente entrega a la Comunidad Iberoamericana" del exsecretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, al condecorarlo con el Toisón de Oro.
La anécdota divertida
En un momento del protocolo, el rey tuvo un pequeño inconveniente al no poder colocar la insignia en la solapa del saco de Enrique Iglesias. El monarca estuvo dos minutos intentando hasta que finalmente logró ajustar la pieza.
"Los pobres españoles nos enriquecimos con una patria hermana"
Ocho años al frente de la Secretaría General Iberoamericana le sirvieron para impulsar, según el rey, "la cooperación y la concertación entre nuestros pueblos", poniendo de relieve la "dimensión universal" de esta comunidad de naciones.
Tras estas palabras, el jefe del Estado le entregó el collar del Toisón y le impuso la insignia en la solapa, aunque tardó casi dos minutos en hacerlo debido a que su ojal estaba cerrado, anécdota que marcó la ceremonia.
En su discurso de agradecimiento, Enrique Iglesias, de 84 años, evocó su origen asturiano y también la "sociedad modesta y solidaria" de Uruguay, que le abrió sus puertas y le facilitó educación.
Iglesias dijo que la distinción recibida de manos del rey "porta el mensaje de que se puede, que los pobres españoles que emigramos no perdimos la madre patria, nos enriquecimos con una patria hermana que nos dio la oportunidad que necesitábamos".
También trasladó su convicción de que el desarrollo de la Comunidad Iberoamericana "no es una ilusión retórica", sino "un camino que se va haciendo al andar que va dejando huellas para que otros puedan seguir avanzando".