9 de febrero de 2013 21:20 hs

El Servicio de Recién Nacidos del Pereira Rossell es el lugar donde se recibe a los niños más pequeños y más vulnerables del sistema de salud. Sin embargo, la infraestructura es deficitaria y todas las semanas los trabajadores denuncian nuevas carencias.

Hace unos días, una tormenta hizo caer parte del cielo raso del sector de cuidados intermedios y la sala se inundó, obligando a evacuar a cinco bebés, que por dos días quedaron desperdigados en otros sectores del hospital. Según pudo saber El Observador, la avería fue arreglada el martes por carpinteros.

En los últimos días surgió otro problema: tres o cuatro veces por semana se corta el agua en el hospital. A veces han transcurrido varias horas en esa situación. Mariela Grela, enfermera del sector de Recién Nacidos y dirigente del gremio de funcionarios que trabajan en ASSE bajo el régimen de Comisión de Apoyo (Afasse), dijo a El Observador que se han debido hacer cirugías con bidones de agua estirilizada. No solo afecta el servicio, sino que se tapan los wáters y se genera “un caos”.

Más noticias
“El lavado de manos con recién nacidos está en la tapa del libro. Vivimos lavándonos las manos para prevenir infecciones. El agua es indispensable para nosotros”, argumentó.

Otra funcionaria, que prefirió mantener el anonimato, relató que cuentan con una sola heladera para enfriar medicamentos y leche materna, y encima guardar alimentos o bebidas de los trabajadores (que hacen turnos de 12 horas). La fuente aseguró que la leche se suele pudrir, ya que habría que almacenarla a temperatura más baja. Pidieron a la dirección que hiciera gestiones para conseguir un freezer (aunque sea donado), pero no han tenido respuesta acerca de eso.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos