23 de abril de 2013 19:44 hs

El director general del Centro para la Movilidad y Cooperación Internacional (CIMO) del Ministerio de Educación de Finlandia, Pasi Sahlberg, criticó ayer el nivel del sistema educativo uruguayo, en particular en relación a su falta de equidad, como uno de los principales factores que perjudican la calidad de los aprendizajes. El jerarca afirmó que debe existir una “reforma” en la enseñanza local para lograr parámetros de equidad, ya que eso llevará a mejorar el nivel.

El experto también advirtió que la carencia de autonomía de los centros educativos para realizar sus propios programas reduce el potencial de los alumnos. Mientras en Uruguay los programas son centrales y uniformes, el académico señaló que una de las características que llevó a Finlandia a estar al tope de la escala educativa mundial fue dar libertad a las escuelas para realizar sus currículas.

Sahlberg afirmó que Uruguay es un país “donde hay baja calidad de aprendizaje” y advirtió que “la equidad es más débil” que en el promedio de los sistemas del mundo, según dijo ayer durante una videoconferencia que brindó en el marco del foro internacional “Pequeños países, grandes oportunidades”, realizado en el World Trade Center de Montevideo. Ubicó a Uruguay en el nivel de Argentina, Perú y Brasil pero en el polo opuesto a países como Finlandia, Corea y Canadá.

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“La mejor manera de mejorar la calidad en la educación es invertir en equidad con fuerza”, dijo Sahlberg. “Es una buena idea para Uruguay rediseñar las políticas educativas para que haya equidad, y que después venga la calidad”, agregó. En ese sentido explicó que en los sistemas equitativos “no hay una buena relación” entre el nivel de ingresos y el desempeño.

En Uruguay, solo el 9,6 % de los jóvenes de 21 y 22 años que pertenecen al quintil más pobre habían terminado el liceo en 2011, según la Encuesta Continua Hogares del Instituto Nacional de Estadística. En tanto, en el quintil más rico el 72 % de los jóvenes de esa edad culmina la enseñanza media.

Señaló también que en los países con un sistema educativo equitativo los mejores docentes dan clases en los barrios de contexto crítico. En Uruguay, el sistema de elección de cargos docentes permite elegir por antigüedad, por lo que los maestros y profesores de más experiencia se concentran en los centros educativos menos problemáticos.

En el foro también participó el embajador de Suiza en Uruguay, Hans Ruedi Bortis. “En Suiza las escuelas importantes son las públicas y las privadas son las que tienen problemas. Un alumno bien educado viene de las escuela pública”, afirmó. Además, señaló que “en muchos países el tema de la educación se ha politizado”.

El modelo finlandés
El jerarca del gobierno finlandés explicó el modelo seguido por el país nórdico, ubicado en los primeros lugares de las pruebas PISA, la evaluación de aprendizajes para niños de 15 años realizada por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico. Finlandia, junto a Canadá, Japón y Corea del Sur son los países que obtuvieron mejores resultados durante la última de esas evaluaciones, realizada en 2009. En ese sentido, señaló que hace 40 años los resultados de su país estaban por debajo de la media mundial y por eso fue necesario pensar una reforma en materia educativa.

Defendió la reforma del sistema finlandés basada en la “profesionalización” de la enseñanza. “The Finnish way”, traducido al español como “a la manera finlandesa”, fue presentada con cuatro pilares: colaboración, personalización, responsabilidad y equidad. Contrapuso ese modelo al aplicado por el resto de los países del mundo, liderados por Estados Unidos, conocido como el Movimiento para la Reforma Global Educativa (GERM). Según dijo, ese sistema se basa en la competencia entre centros educativos, la estandarización de los aprendizajes y evaluaciones constantes de alumnos. Advirtió que ese modelo busca el “marketing” y dijo que está agotado.

Uno de los pilares del sistema finlandés son los docentes. El director general del CIMO explicó que los maestros deben tener títulos de postdoctorado para ejercer. En ese sentido, dijo que en la Universidad de Helsinski hay pruebas de admisión para acceder a la carrera, ya que de 2.000 aspirantes solo hay cupo para 120.

Como contrapartida, en Uruguay la cantidad de jóvenes que estudian Magisterio y Profesorado viene en caída desde 2006 y el 45% de los docentes de Ciclo Básico ejercen sin título. Además, un informe que la consultora Cifra realizó para la ANEP el año pasado indicó que los estudiantes de las carreras docentes tienen “poco bagaje cultural”.

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