18 de abril 2013 - 20:49hs

Pese a que la producción estatal de marihuana era una de las intenciones iniciales del presidente José Mujica, el Frente Amplio “afinará” la redacción del proyecto de ley que busca regularizar el mercado de canabis para neutralizar la participación del Estado y dejar claro que este no será productor de la hierba. Con la modificación en la redacción del texto, el oficialismo procurará asegurar los votos dentro de su fuerza política y además irá en busca de apoyos blancos y colorados, en particular de los diputados Luis Lacalle Pou (Aire Fresco) y Fernando Amado (Vamos Uruguay), quienes durante la legislatura habían presentado iniciativas favorables al autocultivo.

En la redacción se buscará dejar claro que el rol del Estado será fiscalizar y controlar el mercado de marihuana pero no producir, según definió ayer la bancada de legisladores frenteamplistas que trata el tema.

La intención de la izquierda es que el texto tenga la mayor cantidad de adhesiones posibles en el Parlamento y por eso una delegación de cuatro legisladores frentistas ya inició contactos con dirigentes de la oposición para negociar sobre el tema, informó a El Observador uno de los integrantes de esa comitiva, el senador Luis Gallo (Frente Liber Seregni).

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“Hubo una comisión de trabajo del FA tratando de ultimar los detalles y viendo la necesidad de que haya una redacción que haga un consenso, a los efectos de que algunos legisladores tienen algunas objeciones con respecto al proyecto. En función de esta discusión interna buscamos lograr una redacción definitiva”, dijo Gallo a El Observador tras ser consultado sobre la reunión de ayer.

La Liga Federal Frenteamplista, sector del diputado Darío Pérez, resolvió el domingo que su representante no acompañe la iniciativa planteada en primera instancia por “no compartir enfoques” en relación a la “participación del Estado”, aunque en la resolución el bloque se mostró a favor del autocultivo. El diputado socialista Julio Bango informó el martes que el FA negociará con Pérez para acercar posiciones.

Tras la negativa del diputado que le impedía al FA llegar a los 50 votos necesarios para aprobar la norma, la izquierda busca modificaciones de forma en el texto para dejar claro que el Estado no será productor.

“Lo que estamos ahora discutiendo es el objetivo final de esto. Hay una cosa que estamos todos de acuerdo y es que el Estado no debe integrarse a lo que significa la producción”, afirmó Gallo. Con ese argumento intentarán que Pérez acompañe y saldrán en busca de legisladores de la oposición que estén afines a la iniciativa.

El consenso
“Sin perjuicio de lo dispuesto por el Decreto-Ley N° 14.294, de 31 de octubre de 1974 y sus leyes modificativas, el Estado, directamente o a través de las instituciones a las cuáles otorgue mandato legal, asumirá el control y la regulación de las actividades de importación, exportación, plantación, cultivo, cosecha, producción, adquisición a cualquier título, almacenamiento, comercialización, y distribución de cannabis o sus derivados, conforme lo dispuesto en la presente ley y en los términos y condiciones que al respecto fije la reglamentación”, dice el artículo 2 de la normativa.

Tanto la “producción” como la “comercialización” y “distribución” de la marihuana por parte del Estado es reconocido en la izquierda como un punto del articulado que puede generar dudas en quienes acompañan la idea general pero tienen reparos sobre la operativa.

“Se buscará afinar la redacción a los efectos de que el verdadero sentido sea el que logre consenso”, dijo Gallo.

El texto permitirá el autocultivo, la producción en clubes de canabis y el uso medicinal de la hierba. A pesar de permitir el autocultivo, el Estado pretende regular y controlar el mercado. Habrá un registro de productores, aunque no de consumidores (ver recuadro).

La coalición de izquierda todavía no definió si el Estado podrá dar licencias a empresas para producir canabis para fumadores sociales que no quieran ser productores. Ese punto aún está en discusión y dependerá de las negociaciones internas y con la oposición, consignaron a El Observador participantes de la reunión de ayer.

El voto opositor
El diputado colorado Fernando Amado (Vamos Uruguay) dijo a El Observador que está dispuesto a apoyar el proyecto del Frente Amplio si este pone el énfasis en legalizar el autocultivo de marihuana. “Hay gente presa por tener una planta y eso no puede seguir sucediendo. Estoy abierto a respaldar un proyecto –aunque no sea el mío– que termine con esta situación”, señaló el parlamentario.

Amado advirtió que en este asunto “no se debe ser intransigente y hay que estar abierto a negociar todo lo que ayude a resolver el problema”.

Está previsto que en los próximos días, Amado se reúna con el diputado frenteamplista Julio Bango para hablar sobre el asunto.

Por su parte, el diputado Luis Lacalle Pou (Aire Fresco) sostuvo que la despenalización del autocultivo de marihuana no alcanza para propiciar el abordaje “integral” del problema de la droga. “En mi proyecto queda claro que, además de habilitar el autocultivo, hay que abordar el tema de la internación de los adictos, del subsidio de los tratamientos y del aumento de las penas a los narcotraficantes, entre otros”, agregó.

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