En 1929, el poeta mutaba. En ese momento, Federico García Lorca, una de las voces poéticas más importantes del habla hispana, viajaba a Nueva York para encontrarse de frente con la sociedad norteamericana, industrializada y viviendo los resultados del capitalismo en pleno crack del 29, mientras él mismo estaba en medio de su propia convulsión emotiva, espiritual y de identidad.
Federico García Lorca capturado en voz y en movimiento
Poeta en Nueva York conjugará poemas del autor con teatro y danza