La policía de fronteras británica confiscó más de una tonelada de cocaína a la deriva en aguas del Canal de la Mancha, anunció este jueves el Ministerio de Interior en Twitter. Tras ser alertada, la policía descubrió el miércoles varios fardos flotando en el agua, los recuperó y llevó hasta el puerto de Dover, en el sureste de Inglaterra, según consigna la agencia AFP.
La distancia que separa Inglaterra y Francia es de alrededor de 34 kilómetros que es el ancho del Canal de la Mancha, que se extiende desde Dover, Inglaterra hasta la costa de Calais, en el noroeste de Francia.
Tras los exámenes, las autoridades confirmaron que se trataba de más de una tonelada de cocaína. En Twitter, el Ministerio del Interior británico subrayó la labor de la policía para "impedir que sustancias ilícitas lleguen a nuestras costas".
La incautación se produjo cerca un de mes y medio después de que dos toneladas de cocaína, empaquetada en bolsas herméticas, algunas de las cuales estaban atadas a chalecos salvavidas, fueran encontradas en playas de Normandía, en el norte de Francia.
Según el Ministerio británico del Interior, lograron un récord al decomisar desde marzo de 2022 un total de 18,8 toneladas de clorhidrato de cocaína incautadas sumando la capturada en Inglaterra con la que incautaron en Gales.
Esto supone un aumento del 68% entre el período que va de marzo de 2022 a marzo de 2023, cotejado con mismo período de los años anteriores.
También las autoridades británicas informaron de otro récord. El referido a la droga sintética llamada ketamina. En este caso la cantidad confiscada es de 1,9 toneladas, lo que represente nada menos que una captura que se multiplica ocho veces.
En efecto, el informe oficial habla de un 884% más que en año anterior, lo que muestra que el aumento espiralizado de las drogas sintéticas en relación a la tradicional cocaína. La ketamina, además, es una sustancia psicoactiva que produce experiencias “cercanas a la muerte” y que, en efecto, ha producido fallecimientos.
La ketamina fue sintetizada por primera vez en 1962 y usada por los anestesiólogos. Sin embargo tiene un amplio rango de efectos secundarios que permiten a las personas entrar en estado de alucinación, con los riesgos del aumento de la presión sanguínea y el aumento de las secreciones en las vías respiratorias.
Respecto de los decomisos de cannabis, las autoridades británicas afirman que lograron un aumento del 107%, con más de 35 toneladas, en relación al período anterior. Eso convierte a la captura de cannabis como la mayor confiscada desde 1994.
(Con información de agencias)