El gobierno evidenció no sentirse confortable con las abruptas subas del dólar que tuvieron lugar en las últimas semanas y decidió apelar a una de sus herramientas para amortiguar la tendencia alcista de la divisa estadounidense, quitando los encajes que obligaban a los no residentes a dejar inmovilizado el 30% del monto invertido en valores locales emitidos por el Banco Central (BCU).
En las últimas semanas la preocupación por la suba de precios –que se ve favorecida por un dólar más alto– se hicieron sentir desde las gremiales de comerciantes e importadores. La divisa estadounidense subió 4% en los primeros 15 días del mes y 10% en el año.
La medida del BCU se suma a la que adoptó el Comité de Política Monetaria (Copom) el 30 de setiembre de 2014, de quitar los encajes a no residentes para la compra de las notas del Tesoro que emite el Ministerio de Economía. En aquel entonces, los instrumentos del BCU, que requerían encajes de 50% de lo invertido, pasaron a requerir 30%. Ahora, ninguno de los instrumentos no requiere encajes.
Los inversores del exterior podrán desde el 4 de mayo, invertir en los activos del gobierno del mismo modo que un agente local. Eso los incentiva a cambiar sus dólares a pesos y provocar que la moneda local se fortalezca.
El Banco Central espera que con la decisión adoptada se tienda a un mercado cambiario con menos sobresaltos.
Eso tiene efectos también en el cuidado de una variable que es prioridad de la política económica: la inflación, que Tabaré Vázquez prometió que estaría en 5% en setiembre del año que viene y que ni el más optimista de los analistas lo cree posible. Ante la variedad de objetivos planteados, el gobierno se ha mostrado en la búsqueda del equilibrio y sin enviar una señal clara al mercado de en cuál de las metas se enfocará.
Las autoridades permitieron, al dejar que el mercado se mantenga muy líquido, que el peso perdiera fuerza en las últimas semanas –favoreciendo la competitividad con la suba del dólar–, pero el anuncio del jueves opera para poner un límite a la valorización de la divisa.
En igual sentido se ha mostrado en la gestión de las cuentas públicas y la inflación, con el manejo de tarifas de acuerdo a las necesidades fiscales o de contención en el alza de precios.
Analistas
Siguiendo ese razonamiento, la economista Florencia Carriquiry de Deloitte explicó a El Observador que es “relativamente inconsistente” la quita del encaje, con el manejo monetario de las últimas semanas. Dijo que el BCU permitió que exista un nivel de liquidez “más que abundante, buscan por un lado frenar la suba tan acelerada del dólar, pero al mismo tiempo hay una situación de liquidez abundante que opera en el sentido contrario”.
Además, enfatizó que mientras que no haya medidas de fondo en la política fiscal y salarial no se va a quebrar de forma definitiva el dilema que enfrenta al precio del dólar con la inflación.
En tanto, el analista financiero Andrés Escardó informó que ya recibió consultas de agentes del exterior para realizar inversiones en letras en el corto plazo.
Añadió que “no duda” que se dará una llegada considerable de capitales del exterior y que el gobierno logrará el efecto esperado de baja del dólar y de menos presiones a la inflación. Para los inversores del exterior, Uruguay es una economía sólida, en crecimiento y la inversión es segura, aseguró Escardó.
Guillermo Davies, porfolio manager de Puente, explicó que la decisión del BCU era previsible ya que la herramienta estaba ahí para mitigar la volatilidad. Además señaló que pesó el hecho de que durante mayo tendrán lugares importantes vencimientos de papeles en manos de no residentes, por lo que se buscó un aliciente para que los inversores se queden.
Es importante recordar que restan en el año cinco reuniones del Comité de Política Monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos, y en cada una de estas reuniones, el mercado se agitará. Y, el día que las tasas suban, se espera que el flujo de capitales se mueva hacia el norte. Estas medidas se toman precisamente para que los inversores del exterior permanezcan en plaza.
Esperan que bajen rendimientos de letras
La llegada de inversores del exterior al Uruguay hará que sean más los montos propuestos en las licitaciones y por ende se empujará a la baja la tasa con la que corta el Banco Central (BCU) diariamente, estiman agentes.
Por otra parte, se anunció el calendario de la semana que viene y los montos a licitar no son tan altos. Por tanto será interesante ver qué sucede a partir de la semana que comienza el 4 de mayo, cuando la quita de encajes entre en vigencia. El índice que mide el promedio de rendimientos de las letras, el Itlup de Bevsa bajó 0,16%, pasando de 13,7% ayer a 13,54% hoy.
El BCU licitó ayer $ 1.000 millones de letras a seis meses, y recibió una demanda por $ 3.378 millones y terminó adjudicando $ 1.086 millones. Fue una semana de licitaciones altas y adjudicaciones todavía más elevadas. En total, se propusieron $ 9.700 millones, se demandaron $ 26.903 millones y se adjudicaron $ 10.105 millones. De todos modos, con licitaciones altas y sobreadjudicaciones, el mercado permanece líquido en pesos. La tasa call fue de 4,5% ayer, de 3% el jueves y el resto de los días de la semana permaneció en 0%.
Medios de pago crecen a menor ritmo
La evolución de los medios de pago en el trimestre enero-marzo, con respecto al mismo trimestre del año anterior, se desaceleró un punto porcentual, pasando de 9,5% a 8,4% en el periodo diciembre-marzo. El agregado monetaria, M1’ –suma de la emisión de dinero en poder del público, los depósitos a la vista y las cajas de ahorro del público en el sistema bancario– creció dentro del rango meta del Banco Central que es 7% a 9%.