La inminencia de millonarios juicios contra el Estado uruguayo precipitó en el gobierno el cierre de Pluna el 5 de julio de 2012, lo que generó pérdida de conectividad aérea, miles de pasajes cancelados y una larga cola de acreedores, entre los que figuran desde proveedores privados hasta la petrolera estatal ANCAP por suministro de combustible.
Gobierno asume que juicios por Pluna pueden recaer en el Estado
A Uruguay le costó US$ 1,8 millones en 2012 enfrentar demandas en el exterior