El Gobierno chileno negó a la secta Moon la personería jurídica para constituirse como una asociación religiosa y así poder celebrar matrimonios en Chile, por considerar que es un peligro para la sociedad y el orden interno.
La secta, según ha reconocido su abogado Juan Carlos Saavedra, busca no sólo operar en Chile por medio de una fundación sin fines de lucro, lo cual le permitiría adquirir bienes y realizar inversiones sin mayores trabas, sino que también celebrar matrimonios religiosos.
La Corte de Apelaciones se encuentra evaluando el reclamo de la poderosa secta, que tiene fuerte presencia en Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, y ya solicitó informes a la policía civil y al Gobierno sobre su presencia en el país.
Agrega, en un escrito cursado a la Corte, que con ello se "aprecia una clara y manifiesta incitación y apología del uso de la violencia como método de acción político o religioso, en contra de personas y movimientos que cuentan con el reconocimiento del Estado chileno".
A la fecha, varios países ha prohibido su ingreso al considerar que es una amenaza para la estabilidad de la familia.
Por eso, advirtió que es fundamental combatirla, sobre todo, porque en Chile sus fieles no superan las 400 personas.
"Ellos -agregó- sostienen que hacemos apología a la violencia (...), sin embargo, en su informe no está citada alguna denuncia concreta dentro de Chile que avale esos argumentos".
Precisó que en el país sólo cuentan hoy con personalidad jurídica de derecho privado, con lo cual no son considerados una iglesia propiamente tal, como la evangélica, con todos los derechos que ello implica.
(EFE)