Entre Dubai y Nueva York es 11.020 kilómetros, distancia que un avión, en vuelo directo, cubre en 14 horas 40 minutos. Días atrás, un vuelo de la aerolínea Emirates entre ambas ciudades, con 549 a bordo, generó una noticia que rápidamente dio la vuelta al mundo. En determinado momento del viaje comenzaron a enfermarse pasajeros y miembros de la tripulación, por lo que las autoridades aeroportuarias y los servicios medidos de emergencia de la ciudad estadounidense fueron informados de la situación. Cuando el avión aterrizó se dijo que 100 personas estaban seriamente enfermas, pero luego la cifra fue rectificada, informándose que solo eran 19, todas ellas presentando síntomas de gripe. Once terminaron en el hospital. Algo parecido pasó en un vuelo que venía de Tel Aviv tiempo antes, el cual aterrizó con pasajeros con fiebre y vómitos, aunque del mismo casi no se informó. Una persona puede contraer una gripe en cualquier parte del mundo, pero el lugar menos deseado debe ser un avión y menos cuando este se encuentra en el aire y todavía faltan diez horas para llegar a destino, que puede ser una ciudad en un país extranjero.
Gripe a 12 mil metros de altura
Las enfermedades contagiosas comienzan a ser un miedo a la hora de viajar en avión
