El Hajduk tenía la obligación contractual de transferir a Mornar por un millón y medio de euros y de hecho liquidó la mayor parte de la deuda, pero esos 125.000 quedaron pendientes y el equipo croata tiene diez días para resolver la deuda, o en caso contrario el Tribunal del comercio puede declarar al campeón en quiebra.
El club dálmata también debe doscientos mil euros a Mirsad Hibic por su traspaso al Sevilla, lo que se convertirá en la próxima amenaza para la existencia del histórico club."Es un milagro que podamos realizar el pago de los salarios todos los meses", lamentó Grgic.