El empresario Rubén Cherres, relacionado con las presuntas tramas de corrupción en empresas públicas de Ecuador que originaron el juicio político contra el presidente Guillermo Lasso, apareció muerto con signos de violencia junto a otras tres personas en un inmueble ubicado en el oeste del país, confirmaron la Policía y la Fiscalía.
Según las autoridades, individuos armados entraron al domicilio en la localidad balnearia de Punta Blanca, en la provincia de Santa Elena, y tras un enfrentamiento murieron tres hombres y una mujer, entre los que ahora se confirma que estaba Cherres, un empresario cercano al oficialismo y relacionado con funcionarios del gobierno.
Los cuatro cuerpos se encontraron maniatados y con impactos de bala, según informó la Fiscalía. Por su parte, el ministro del Interior, Juan Zapata, confirmó que los cuatro presentaban signos de tortura y afirmó que la Policía "desplegó todo su accionar técnico y operativo para determinar responsables y causas de este hecho".
El empresario, de 63 años y con pedido de captura desde enero pasado, estaba relacionado con lo que se conoce como el caso Gran Padrino, una trama de presunta corrupción creada por Danilo Carrera, cuñado de Lasso, que operaba en empresas públicas del sector eléctrico y petrolero para conseguir contrataciones.
La investigación señala que el gobierno de Lasso tendría vínculos con la mafia albanesa, a través de Cherres, quien sería el operador principal de Carrera y a quien se relaciona con este grupo criminal. El diario La Posta, que destapó la investigación, publicó audios donde se escucha a Cherres gestionando cargos a cambio de dinero e influyendo en el nombramiento del ministro de Agricultura, Bernardo Manzano.
La oposición, con mayoría en la Asamblea Nacional, inició el procedimiento de juicio político a Lasso al considerar que supuestamente tenía conocimiento de la presunta trama corrupta y la Corte Constitucional dio luz verde a la iniciativa del Congreso en una decisión que no analiza el fondo de la cuestión.
Según la Constitución de Ecuador, del total de 137 integrantes que tiene el Asamblea, 92 deberían votar a favor de la llamada "moción de censura" para destituir a Lasso. Un número que podría reunir la oposición si se tiene en cuenta que fueron 104 los legisladores que se pronunciaron a favor de recomendar su destitución en un contexto en el que el oficialismo es minoría y en el que la dispersión impide hacer pronósticos.