Hay vida en Montevideo en enero, ocho lugares para comer (y beber) en la ciudad
Para los que eligen –o no tienen más remedio que– quedarse en la capital los días de verano, una lista de bares, cafeterías y restaurantes que están abiertos
L'Osteria, Matute, Sometimes Sunday, La Madriguera, Bar Los Beatles, Pizzería Rosa, Escaramuza y La Latina
15 de enero 2019 - 5:00hs
Hace un rato largo que Montevideo dejó de ser un desierto durante los primeros días de enero. De todos modos, en las primeras semanas del año la ciudad agarra un ritmo más manso, se apropia del aire de mar, deja de lado el bullicio de la máquina productiva y se disfraza de balneario.
En resumidas cuentas, Montevideo está linda y, contrario a lo que el ciudadano tipo pueda pensar, en movimiento. Aunque, claro, hay muchos lugares que cierran durante enero, por suerte, hay un buen puñado de opciones que permanecen abiertas y otras tantas que, a contracorriente de lo esperado, eligen hacer sus inauguraciones por estas fechas.
En esta breve –y, por supuesto, arbitraria– lista de lugares que se pueden visitar durante enero hay de todo: café, pizza, cerveza artesanal, pintxos, gin tonic, algunos de los bocados más ricos de la ciudad, jardines para comer bajo la sombra y una vista perfecta del atardecer para acompañar con un campari con jugo de naranja exprimido. Hay, también, novedades (sobre todo en la zona de la Ciudad Vieja que emerge con más y más fuerza), algún que otro clásico que se mudó de lugar y la posibilidad de comer al aire libre de noche en uno de los patios más concurridos durante el año.
Pizzería Rosa
El nuevo emprendimiento de la cocinera argentina Lucía Soria –exactamente en diagonal a su restaurante Jacinto– tiene una carta breve y juguetona dedicada, obviamente, a la pizza. Hechas al horno a leña y con el sello de Soria (son frescas y con una clara inclinación hacia las verduras), se pueden comer ahí o pedir para llevar. También hay ensaladas y postres. Las pizzas rondan los $ 365 y $ 390, las ensaladas $ 180 y los postres $ 120. Ubicado a metros de la simpática plaza Zabala, en Alzaibar 1362, Pizzería Rosa está abierta de lunes a sábados de 12 a 00 horas.
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Matute
Por ahora no hay otra cervecería que haya destronado a Matute en el reinado de sus 40 canillas de cerveza artesanal. En el segundo semestre de 2018, el cocinero Federico Amándola (responsable durante años de Al Forno, ahora solo abierto en Punta del Este) decidió expandir el negocio de Mist, la marca de cerveza artesanal que tiene con su hermano y cuñado, y crear un bar. Ubicado en el número 1391 de la agradable Pablo de María, Matute es también restaurante con una carta que acompaña bien la cerveza pero se despega (por suerte) de las papas congeladas. Abre de lunes a domingos a partir de las 18.
Para aquellos que no tienen la suerte de poder salir a almorzar entre semana o prefieren no aglomerarse los sábados al mediodía, Escaramuza (Pablo de María 1185) abre su opción de restaurante durante las noches de verano. A medida que cae el sol, el patio se va iluminando con las lamparitas colgadas en la pérgola decorada de hojas, el fuego de la parrilla se enciende y la cocina honesta de Alejandro Morales, Florencia Courrèges y equipo se pone en acción. La carta, distinta a la del mediodía, tiene un poco de todo, siempre fresco, siempre sabroso. La cena se sirve de lunes a viernes hasta las 23.
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La Latina
En pleno enamoramiento –cada vez más cerca de convertirse en un romance estable– que vive el montevideano con el café de especialidad, nace La Latina Café. Escondido en el número 2858 de la concurrida Avenida Brasil, el espacio (rodeado de libros, juegos de mesa y plantas) ofrece –además de distintos tipos de preparaciones de café– una serie de bocados para acompañar la tarde o la mañana. Para los que prefieren algo más fresco en los días de calor, hay jugos cold pressed, licuados y un latte frío que se lleva todos los aplausos. Abre todos los días hasta las 20 horas.
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Sometimes Sunday
En la cada vez más cosmopolita y activa peatonal Pérez Castellano hay un nuevo rincón. Dos años y medio después de llegar desde Bogotá, Julián –cocinero– y su mujer –diseñadora– decidieron inaugurar abajo de su casa, en el número 1518, Sometimes Sunday Café. La idea, además de abrir los tan ingratos domingos, es recibir a los comensales de miércoles a sábados, también, de 10 a 17 para disfrutar de un desayuno prolongado. Con la cafetería australiana como inspiración y la consigna “buen café y comida poderosa”, próximamente, además de sus huevos poché perfectos, habrá cortes de carne a ahumados.
En setiembre la troupe de La Madriguera –uno de los cafés responsables del amor por la bebida de especialidad en la ciudad– dejó su antigua guarida y se mudó a una un poco más grande. Ahora en Divina Comedia 1666 bis, el café cuenta con un jardín extenso y una cocina lo suficientemente amplia como para desarrollar una muy buena carta de sándwiches, ensaladas y sus panes de masa madre. Claro que también hay tortas, budines, alfajores y brownies para acompañar el café. Para los que no viven en Carrasco, es un paseo ideal para los sábados de verano. Abierto de lunes a sábados hasta las 20.
Después de que Futuro Refuerzos se fue de la Ciudad Vieja, el local de la calle Ciudadela ubicado al lado de La Ronda quedó desierto. Hasta que Majo Rey (sí, la misma de la marca de lencería) decidió dar a conocer su deliciosa mano para la cocina. Con una carta corta y sobria que cambia a diario y siempre está muy bien lograda (los pintxos no fallan y si hay hamburguesa no se duda), L’Osteria es una de las aperturas de mediados de 2018 que merece ser celebrada. Ubicada en un lugar privilegiado (ideal para ir a tomar algo al atardecer), el local no se queda atrás. En enero abre de jueves a domingos de 18 a 1.
Ubicado en la esquina de Cerrito y Pérez Castellano, el bar Los Beatles mantiene el cartel pero cambió la impronta. Y en pleno auge del gin en la coctelería internacional, sus nuevos responsables optaron por hacer foco en el gin tonic y bautizaron el bar como La Gintonería del Puerto. Claro que también hay otros alcoholes como, por ejemplo, vermut artesanal y campari. Todo se puede acompañar con picadas de la casa y, de tanto en tanto, hay amigos que pasan a cocinar. De fondo hay música en vivo o los sonidos de la bandeja de vinilos. Abre martes a sábados hasta la noche y domingos de 12 a 18.