Buenos Aires, Argentina, agosto de 2013. Ignacio López –licenciado en sistemas– y Maximiliano del Hoyo –administrador de empresas–, dos amigos de la infancia que no se veían en mucho tiempo, se encuentran casualmente en un tren. Conversando, López comenta acerca de un proyecto de negocio vinculado al rubro de la moda que tenía en mente hacía bastante tiempo. A partir de esa conversación, Del Hoyo se dedica durante los días siguientes a diseñar una propuesta comercial basada en el planteo inicial de López.
Fue así que nació Plored, una red social para fashionistas que funcionó durante aproximadamente un año en Argentina a través de www.plored.com como plataforma. Como no tuvo el resultado económico que esperaban, decidieron probar suerte con otro modelo de negocio fuera de su país natal. Es así que López desembarcó en Uruguay en febrero de este año, tras ganar el emprendimiento un lugar en la novel incubadora Da Vinci Labs, mientras Del Hoyo se mudó a Santiago de Chile para que Plored sea parte del programa de aceleración de Startup Chile.
El primer impulso
La plataforma inicial fue lanzada en febrero de 2014, luego que los emprendedores lograran obtener financiamiento privado. Esa red social proponía la siguiente dinámica: cualquier usuario de Facebook, Twitter o Instagram podía loggearse en la plataforma de Plored mediante la clave de cualquiera de esos servicios. Se le generaba al usuario una cuenta Plored, en la cual podía subir fotos vistiendo sus prendas, accesorios y calzados favoritos.
Todos los usuarios que subían sus looks al sitio, debían taggear (etiquetar) sus prendas y calzado especificando su marca. A su vez, todos los que navegaran en plored.com y apreciaran las fotos, podían otorgarle un love a las prendas o calzados que más les llamaran la atención de cada look. Esos loves le permitían al titular de la imagen acumular dinero virtual para comprar en las tiendas de las marcas que aparecían detalladas en los taggs.
“Nuestro modelo era premiar a las personas que generaban contenido”, explicó López.
¿Cuál era el beneficio para las marcas y para las tiendas? Plored les ofrecía la posibilidad de aumentar sus ventas gracias a ese dinero virtual que los usuarios particulares ganaban para comprar tanto en sus locales físicos como en sus tiendas de e-commerce. Asimismo, se les ofrecía tener mayor visibilidad entre potenciales compradores gracias a los contenidos viralizados en redes sociales y a los taggs. “Plored representaba para las marcas un nuevo canal para hacer visibles sus productos y publicitarse”, añadió López.
Durante 2014, esa novedosa red social se hizo conocida entre consumidores de moda de Buenos Aires. Pero hacia finales de ese año, Del Hoyo y López se dieron cuenta de que debían diversificar su idea para lograr crecer.
A la vez, comenzaron a soñar con la idea de salir de la Argentina. Entonces, aplicaron a llamados de incubadoras y aceleradoras de empresas que tuvieran locación fuera de su país. Tuvieron éxito y Plored ganó un lugar en Da Vinci Labs (de la Fundación Da Vinci, Uruguay) y en Startup Chile.
En febrero de 2015, Del Hoyo se mudó a Santiago de Chile, y López vino a vivir a Montevideo.
El gran salto para ampliarse
Hoy por hoy, el foco de los emprendedores está puesto en un nuevo prototipo de negocio, basado en el potencial publicitario de los taggs o etiquetas: Plored busca convertirse en un distribuidor de contenido segmentado para comercio electrónico. ¿De qué modo? Gestionando material de moda propio, para distribuirlo en sitios de empresas que estén interesadas (como por ejemplo, páginas de moda, periódicos, revistas, tiendas, entre otros).
Ese contenido se obtiene gracias a las imágenes que los usuarios de la plataforma Plored suben de sus looks, por lo que cada persona que desee ser usuaria deberá dar su consentimiento para que sus fotos sean exhibidas en otras páginas. Plored incluye en esas imágenes publicidad no intrusiva por intermedio de las etiquetas, que funcionan como enlaces a las tiendas de e-commerce de cada marca o tienda distribuidora de moda. La persona que visite un sitio donde haya contenido de Plored podrá ser dirigido directamente para comprar el producto que vio en la imagen, o alguno similar disponible en el stock de la tienda donde se ofrezca esa marca.
Todas las imágenes que conforman ese contenido autorizado son distribuidas en las páginas de las empresas que por diferentes motivos requieran material de moda con características específicas. De este modo, Plored amplía su rol de red social para convertirse en un intermediario entre los potenciales consumidores y las marcas, y así colaborar en impulsar las ventas de las tiendas on-line.
Este nuevo modelo comenzó a estar operativo hace poco tiempo, y Plored ha logrado ampliar su lista de clientes. En Buenos Aires los emprendedores tienen conformado un grupo de seis programadores que se encargan de todo lo referido a diseño gráfico y desarrollo informático del servicio.
El objetivo del equipo de Plored es que de aquí en adelante la empresa funcione en Uruguay, Argentina y Chile de forma paralela.