Apesar del empuje que supuso la puesta en funcionamiento de la planta de Montes del Plata el año pasado, la industria uruguaya siguió expulsando trabajadores en el primer trimestre del año. El número de horas trabajadas se encuentra en su nivel más bajo en casi una década. Los sectores que crecen e impulsan la actividad en el sector no generan empleo que compense la caída de otras ramas industriales intensivas en el uso de mano de obra.
Durante el primer trimestre del año, la cantidad de horas trabajadas en la totalidad de la industria cayó 5,9% respecto a igual período del año pasado, según los datos divulgados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). De esa manera, el empleo industrial no solo alcanzó su menor nivel al menos desde marzo de 2006 –cuando inicia la serie de datos comparables del INE–, sino que además aceleró su ritmo de caída –el más pronunciado desde mediados de 2009–.
La destrucción de empleo manufacturero contrasta con el incremento en la producción de la industria, que aumentó 7,6% en la mediación interanual del primer trimestre del año.
Esto se explica porque la expansión de la actividad se concentra principalmente en la industria de la celulosa. Si se considera únicamente el núcleo duro de la industria uruguaya –dejando de lado las plantas de Montes del Plata y UPM, la refinería de ANCAP y la planta de Pepsi en zona franca–, la producción cayó 1,4%, según cálculos de la Unidad de Análisis Económico de El Observador. De ese modo, dejando de lado el crecimiento del último cuarto de 2014, acumula ya cuatro trimestres de caída en los últimos 15 meses relevados.
Para el asesor económico de la Cámara de Industrias (CIU), Sebastián Pérez, no es “ninguna sorpresa” que las empresas del sector estén reduciendo el número de horas trabajo. “Es un efecto esperable desde el momento en que las exportaciones se están viendo afectadas”, explicó. Agregó que ese efecto lo están “acusando” tanto los productos manufacturados de origen industrial como agropecuarios. “Por la vía de menores precios o volumen, comienza a pegar en los ingresos y rentabilidad de las empresas que se ajustan a la nueva realidad”, señaló Pérez.
Asimismo, añadió que con perspectivas que no son “muy favorables para los próximos meses”, tampoco tiene sentido tener personal disponible esperando un cambio de tendencia. “El panorama regional está muy afectado tanto en Argentina como en Brasil. Eso hace que para muchas empresas esté siendo difícil colocar sus productos en el exterior”, aseguró.
Si bien Pérez reconoció que el tipo de cambio aumentó en los últimos meses, precisó que se debe mirar la tendencia a más largo plazo. “En Uruguay se tiene la imagen que el país devaluó, pero eso hay que medirlo en términos relativos respecto a nuestro competidores y clientes”, explicó.
Esto ha llevado, según el economista de la CIU, a que la merma de actividad no solo esté concentrada en aquellos sectores que acarrean desde hace un buen tiempo problemas estructurales de competitividad como la vestimenta, calzado o curtiembre, sino también a ramas como lácteos, vehículos, autopartes. “El plástico era otro sector que venía de años de ascenso en sus exportaciones y que ahora está cayendo”, advirtió.
El deterioro en la cantidad de horas trabajadas, aunque se viene profundizando desde noviembre del año pasado, ocurre desde enero de 2012, siendo el mayor período de depresión laboral en el sector desde que hay registros comparables. Esto ha llevado a que el total de personal empleadas en la industria vaya perdiendo peso en la población ocupada. Según los últimos datos del INE, mientras que en 2012 el 12,9% de los trabajadores del país pertenecían al sector industrial, en febrero de este año el total de la masa trabajadora que se emplea en la manufactura es de 10,3%.
Sectores en caída
Si se desagrega por sector de actividad, el deterioro en el número de horas trabajadas ocurrió en 13 de los 19 sectores que conforman el grueso industrial. El sector de prendas de vestir es el que más sufrió la destrucción de empleo, con una caída de 41,1% en el priemr trimestre respecto a igual lapso del año pasado. Lo siguen en el ranking el rubro de vehículos automotores (-34,2%), el de madera y sus derivados (-15,1%), y curtiembres y talleres de acabado (-13,8%).
A su vez, en el rubro alimentos y bebidas, el principal sectores de la industria uruguaya, la cantidad de horas empleadas para la producción disminuyó 2,5% en su octavo trimestre consecutivo de caída.
Exportaciones industriales son las que más caen
Las colocaciones al exterior tuvieron en el acumulado del año a abril una caída generalizada, tanto por una caída en las exportaciones de producto primarios como industriales.Las ventas fuera de fronteras de los productos uruguayos, expresadas en dólares, cayeron 5% en el período enero-abril respecto al primer cuatrimestre del año pasado, según el informe que divulgó ayer la Dirección de Estudios Económicos de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU). Esta disminución respondió tanto a un retroceso en las colocaciones de los productos primarios (-3%) como a un deterioro de las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario y de origen industrial, de 6% y 4%, respectivamente. Dentro de las manufacturas de origen industrial, aquellas de contenido tecnológico alto registraron un fuerte incremento en la mediación interanual, con un alza de 59%. Sin embargo, la participación que tienen en la canasta exportadora es escasa, de apenas 0,3%.
Expectativas de caída para este año
En vista del desempeño que viene mostrando el núcleo duro de la producción industrial (excluye a zonas francas y la refinería) en lo que va del año, el sector está corrigiendo su proyección para 2015. Cuando arrancó el año, la CIU esperaba un estancamiento de la actividad o una alza de 1% respecto a 2014. “Hoy estamos corrigiendo esa estimación hacia debajo de 0% a -2%”, adelantó Pérez a El Observador.