La Comisión Central Electoral informó de que la participación en las elecciones que se celebran este martes en Israel fue del 11,4% en el primer tramo de la mañana, un aumento de más de un punto porcentual con respecto a los anteriores comicios.
Los colegios electorales abrieron sus puertas a la hora 7 local (3 de Uruguay) en la mayor parte de los centros de votación, de las que saldrán los representantes de la decimonovena legislatura de la Kneset (Parlamento israelí).
Más de 5,5 de israelíes están llamados a depositar su voto en estos comicios generales durante una jornada considerada festiva en el país. De ese padrón electoral, unos 800 mil son árabes, palestinos que se quedaron en Israel en el momento de la creación del Estado en 1948.
Los 10.235 centros electorales dispuestos permanecerán abiertos hasta la hora 22 (18 de Uruguay), principalmente en las grandes ciudades, aunque en las localidades pequeñas, con menos de 350 electores censados, las horas de voto serán más reducidas.
La mayoría de los candidatos y dirigentes políticos había depositado su voto en diferentes puntos del país en las primeras horas de la jornada, entre ellos el primer ministro Benjamín Netanyahu y el presidente Simón Peres, que lo hicieron en Jerusalén.
El jefe del Estado judío votó en el centro de secundaria de Artes Charles E. Smith, donde manifestó tras introducir la papeleta en la urna, "hoy el Estado pide a los ciudadanos que voten por un país libre, precioso y democrático".
También deseó éxito a todos los candidatos al tiempo que exhortó a la ciudadanía ejercer su derecho de voto.
Uno de los más madrugadores fue Netanyahu, quien votó con su familia en pleno en un colegio del barrio jerosolimitano de Rehavia donde reside.
Tras depositar su voto afirmó que era la primera vez que votaba la "primera familia" en pleno y que "quien quiera que Israel prospere debe votar por un gran partido".
El jefe del Ejecutivo israelí acudió acompañado por su esposa Sara y sus dos hijos, Yair y Avner.
En la sede electoral su hijo Yair manifestó ante los medios: "Llamamos a la gente joven a votar al Likud, incluso si resulta menos popular", a lo que Netanyahu apostilló: "Y a los religiosos moderados también" mientras daba una palmada en el hombro de su otro hijo, Avner, que llevaba kipá bordada, característica del nacionalismo religioso o moderado.
La lista conjunta del Likud Beitenu con la que concurre Netanyahu a estos comicios y que integra al partido del exministro de Asuntos Exteriores Avigdor Lieberman se presenta como favorita en todas las encuestas, si bien éstas apuntaban a que había perdido adeptos en favor de la formación ultranacionalista Habayit Hayehudí.
Su líder, Naftalí Bennett, cuyo partido podría convertirse en la tercera fuerza política según los sondeos, votó junto a su esposa en una escuela de la localidad de Raanana, al norte de Tel Aviv.
Vitoreado por algunos seguidores, Bennett, que se perfila como la estrella fulgurante de estos comicios, apuntó: "cuando veo a todo el mundo, seculares, religiosos, árabes, drusos, sumarse a Habayit Hayehudí, sé que este es el comienzo de algo nuevo para la nación de Israel", parafraseando su principal eslogan de campaña.