La estadounidense The Disaster Artist, del director y actor James Franco, ganó la Concha de Oro a mejor película en el Festival de San Sebastián, donde la argentina Anahí Berneri hizo historia como la primera mujer en recibir el premio a mejor directora.
En una 65º edición con una sección oficial muy heterogénea, el jurado presidido por el actor estadounidense John Malkovich entregó el sábado el máximo galardón de la noche en España a esta hilarante comedia.
En la cinta que dirige, Franco encarna al excéntrico y nada talentoso actor Tommy Wiseau que rodó su propia película, The Room, un absurdo cinematográfico considerado uno de los peores filmes de la historia.
Acompañado en la pantalla por su hermano Dave y su amigo Seth Rogen, Franco recrea el disparatado rodaje de esa película, que se ha convertido en objeto de culto y suele ser plato fuerte de festivales de cine “trash” (basura).
“Todos estamos un poco locos y todos tenemos grandes sueños”, dijo Franco, un prolífico actor nominado al Oscar en 2010 por 127 horas. “Espero que en estos tiempos de locura, este filme dé un poco de luz e inspiración a todos nosotros”.
Sobre el hecho de que las comedias no suelen ganar premios en festivales, Franco dijo que su película “tiene momentos graciosos pero tiene un alma dramática”. “Fue difícil encontrar el tono porque la intención no era burlarnos de Tommy” Wisau, apuntó.
Estados Unidos no ganaba una Concha de Oro desde que lo hizo Homer and Eddie de Andrei Konchalovski en 1989.
Competía con otras 17 producciones en representación de Argentina, España, Francia, Alemania, Estados Unidos, Austria, Polonia, Grecia y Rumania.
Triunfo argentino
Aunque The Disaster Artist logró tumbar prejuicios contra las comedias, la verdadera hazaña de la noche fue protagonizada por la argentina Berneri, primera mujer en ganar el premio a mejor dirección desde que el festival comenzó en 1953.
“Somos muchas las directoras que merecemos este premio”, señaló Berneri, que obtuvo el galardón por su quinto largometraje, Alanis. Dijo sentir “orgullo y responsabilidad”, sobre todo por haber logrado el hito con una “película que habla de la prostitución y de una mujer que no se victimiza y toma sus propias decisiones sobre su cuerpo”.
La argentina Sofía Gala, hija de Moria Casán, que encarna a la prostituta que lucha por trabajar y mantener a su hijo que da el nombre al filme, recibió la Concha de Plata a la Mejor actriz. “Estoy muy feliz de haber ganado con este papel que amé”, dijo en rueda de prensa.
La Concha de Plata a Mejor actor recayó en el rumano Bogdan Dumitrache, protagonista de la película Pororoca de Constantin Popescu, en la que da vida a un padre que verá a su hija desaparecer en el parque y descenderá hacia la locura.
“Fue un proceso muy largo” para construir al personaje, que incluso lo llevó “a ver a un psiquiatra”, reconoció Dumitrache.
En la sección de Horizontes latinos, el premio a mejor película latinoamericana fue para Los perros, el segundo largometraje de la chilena Marcela Said, sobre una complicada relación entre una mujer y su profesor de equitación con un antiguo vínculo con la dictadura de Augusto Pinochet.