Tono de esperanza
El viernes 9 de agosto llovía y hacía frío en Juan Lacaze. El esqueleto de lo que fue la ciudad obrera y el clima se acompasaban. Fanapel está sin actividad y luego de algunos robos de máquinas y otros elementos, la empresa comenzó a vender lo que quedaba y a aumentar la seguridad.
El predio de 62 mil metros cuadrados que ocuparon las textiles todavía da pelea y va ganando. Allí funciona el Parque Industrial Juan Lacaze, gestionado por la Agencia de Desarrollo Económico. Se encuentra a discusión en el Parlamento un proyecto de ley para la promoción y el desarrollo de parques industriales, que posibilitaría la instalación de empresas científicas, tecnológicas y de servicios.
El alcalde de la ciudad, Darío Brugman, habla con un tono de esperanza y entusiasmo desde el Club Cyssa, donde se realizó una reunión entre integrantes de la empresa de cannabis medicinal Khiron, ediles de Juan Lacaze, y el ministro de Trabajo, Ernesto Murro. Khiron instalará su planta de producción a unos kilómetros del ingreso a la ciudad, con una primera parte de la obra en la que se construirán 6.000 metros cuadrados de invernáculos para la producción de plantas de cannabis. La inversión total anunciada por la empresa supera los US$ 50 millones.
A fines de junio, la empresa realizó una conferencia y presentó el calendario de obras en el mismo club, colmado de vecinos. Se brindó una dirección de correo electrónico para que los interesados en trabajar en la planta enviaran su currículum y en una semana superaron las 1.000 postulaciones. En una primera etapa trabajarán 45 personas que serán capacitadas durante dos meses, aunque la empresa estima que para 2023 habrá 700 puestos de trabajo.
50 millones de dólares es la inversión total estimada de Khiron en Juan Lacaze, donde proyecta emplear a unas 700 personas.
El CEO de la empresa, Marco Algorta, dijo que en Juan Lacaze hay una oportunidad de mano de obra disponible y experimentada por el conocimiento de las grandes empresas que estaban instaladas allí. “Además, tiene facilidades eléctricas y estamos cerca del puerto libre de la ciudad: tiene la infraestructura necesaria para la instalación de industrias”, agregó.
Con buenos ojos
Toda la ciudad parece estar movilizada por el proyecto de Khiron. La empresa comenzó hace dos semanas con el movimiento de tierra, el nivelado, cercado y construcción de calles internas y fue la primera oportunidad para que empresas locales presentaran sus propuestas. “Anduvimos por toda la ciudad y zonas rurales avisándoles a todos que se presentaran; tratamos de propiciar acuerdos entre las empresas que tuvieran maquinaria vial y gente que supiera trabajar en cercados y alambrados. Tuvimos excelente respuesta, ahí vamos a tener oportunidades de empleo”, dijo el alcalde.
“Oportunidades de empleo” es un término que en Juan Lacaze se escucha con frecuencia. Los extrabajadores de Fanapel conformaron cuatro cooperativas que prestan servicios para el Hospital de Colonia, en las que trabajan alrededor de 40 personas. Algunos lacacinos empezaron a emprender y realizaron cursos dictados por el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop). Otros salieron a trabajar fuera de la ciudad, pero alrededor del 50% de los extrabajadores de la última industria en pie siguen sin reinventar su carrera, particularmente aquellas personas próximas a jubilarse o que no tienen algún conocimiento para ofrecer al mercado, explicó el alcalde.
300 personas empleaba Fanapel en su última etapa, previo al cierre, entre empleos directos e indirectos.
Para el presidente de Cuopyc, Marcelo Olaverry, la instalación de Khiron es una “de las pocas llegadas reales y serias que hay en Juan Lacaze, de una importancia muy buena, que ha generado mucha expectativa”. En el local del centro funciona el CAIF y dos salones que se alquilan para fiestas y eventos. En uno de ellos, el ministro Murro se reunió con extrabajadores papeleros para analizar su situación dos años y medio después del cierre de Fanapel.
El sindicato abrió la oficina para que los interesados en armar su currículum y presentarlo en Khiron encontraran espacio y colaboración para hacerlo. “Vimos una realidad muy preocupante, por la necesidad y la expectativa que hay. Nos tocó mucho, vivíamos casi en una burbuja (previo al cierre de Fanapel) que se rompió”, sostuvo Olaverry.
Leonardo Carreño Las alternativas
La oficina del Centro Comercial e Industrial de Juan Lacaze está enfrente al Cuopyc. Una de las actividades que concentra la mayor parte del tiempo de la actual directiva es el apoyo a emprendedores. “Queremos ayudar a emprendedores nuevos, gente que se está instalando, que se acerca y trabajó muchos años en relación de dependencia en Fanapel y hoy tiene un pequeño negocio”, contó una de las directivas, Ana Laura Alles. Hace dos años organizan una feria de productos lacacinos, para mostrar “todo lo que tiene la ciudad”. “Los primeros sorprendidos fuimos nosotros y estamos apostando a volver a hacerlo, y salir afuera a mostrar lo que tenemos”, dice con firmeza la comerciante, que tiene una florería ubicada en la calle principal.
El cierre de Fanapel repercutió fuertemente en la actividad comercial. “Los papeleros eran clientes nuestros. Nosotros somos comerciantes de mostrador, hay florería, óptica, carnicería, panadería, y nos bajó el trabajo a todos. Cambió mucho a nivel anímico, todos teníamos un conocido, un vecino o un familiar que trabajaba ahí”, recuerda Alles.
Aunque fomentan la generación de emprendimientos, en el Centro Comercial e Industrial saben que no es una alternativa fácil, por la misma historia de la ciudad. “La mayoría son personas que nunca emprendieron, siempre trabajaron en situación de dependencia. Hay que empezar a hacer cuentas, sacar costos, cosas que no tenés idea hasta que no te largás a hacer un emprendimiento propio”, explicó.
Así como Fanapel redujo la actividad comercial de la ciudad, Khiron podría incrementarla, y eso es lo que espera el Centro, al invitar a la novel empresa a asociarse. “Hay que pensar qué servicios se les pueden vender a ellos. El Centro puede ser de ayuda para pensar en los emprendimientos que se puedan generar”, explicó la directiva.
Trabajar juntos
Según el alcalde, los jóvenes lacacinos no tienen perspectivas para quedarse en la ciudad. Por eso, en 2017 se elaboró el proyecto “Pensemos Juan Lacaze a mediano y largo plazo”, con la conformación de un grupo impulsor. Con una metodología participativa desarrollada por la Universidad Claeh, se trabajó durante seis meses con los vecinos en foros, talleres y con entrevistas para realizar un diagnóstico de la situación, y ver fortalezas y oportunidades para reperfilar la ciudad.
Se estima que intervinieron en el proceso cerca de 700 personas, entre las que se encontraban jóvenes, adultos mayores, empresarios, sindicalistas y hasta residentes lacacinos en Montevideo.
Se generaron cinco ejes estratégicos en las instancias de taller Los cinco ejes estratégicos de desarrollo en los que se está trabajando son el parque industrial reformulado, el puerto comercial y logístico con ampliación hacia el predio de Fanapel, el puerto deportivo y la construcción de un varadero para la reparación de yates y otras embarcaciones, el turismo y Juan Lacaze como ciudad del conocimiento. Sobre el último eje, Brugman considera que sería una forma de retener el talento joven que abandona la ciudad. “La idea es arrancar por el software, para que empresas puedan instalarse y realizar desarrollos desde Juan Lacaze al mundo”, amplió.
La tecnológica Abstracta es una de las interesadas en la ciudad, y está desarrollando su proyecto de testing mobile. Su director de Tecnología, Fabián Baptista, explicó que, luego del cierre de Fanapel, un equipo de la empresa visitó la ciudad para averiguar si podían aportar en su recuperación. “Hicimos entrevistas con ocho personas, y contratamos a dos que trabajaron de modo remoto desde Juan Lacaze y cada tanto viajaban a Montevideo. Nos dimos cuenta de que podíamos haber hecho más”, apuntó.
Así fue que empezaron a pensar en el proyecto de testing, ya que se estaban generando condiciones para hacerlo, con la llegada de la UTEC y su Tecnicatura en Tecnologías de la Información. “Las personas se están entrenando, contratamos a tres y la idea es contratar a cuatro más. Están trabajando desde la casa y estamos esperando entrar al Parque Industrial”, sostuvo. “La idea es que se capaciten en testing mobile, sean referentes y todo el laboratorio de dispositivos esté allí. Además, se va a montar un laboratorio de forma remota para que se pueda ingresar desde cualquier lugar del mundo”, explicó Baptista.
Para el director de Tecnología de Abstracta, el talento se está generando en la ciudad, aunque aún falta largo camino por recorrer. “Se puede trabajar y vivir de una industria que no es tradicional, y lo que necesitamos es gente que quiera capacitarse”, subrayó.
El turismo
“La gente no cree que se pueda vivir de esto, pero nosotros sí”. “Esto” es el turismo, para Pedro Larrama. Junto a su esposa tiene un taller de artesanías cercano a la entrada de la ciudad. Larrama es uno de los referentes del grupo de trabajo en turismo que se conformó en Juan Lacaze. Hace 26 años se mudó con su esposa a la localidad y está convencido de que hay posibilidades de desarrollar el potencial turístico de esa zona de Colonia.
A modo de prueba, abrieron el taller para que los turistas que llegan en excursiones conozcan la forma de trabajo de Artesanías Ayra. Eso repercutió en los negocios cercanos. “En la esquina de mi casa hay un vivero. Le mostramos a la gente lo que teníamos, vendimos y los mandamos al vivero. Estamos con la idea de que la gente vaya al taller y a otros lugares, y se empiece a generar un circuito”, explicó.
Para Larrama, Juan Lacaze tiene “muchas cosas lindas”, que pueden generar la visita de turistas que recorran otras localidades cercanas como Rosario, Colonia Valdense y Nueva Helvecia. “Tiene una historia, al Sabalero que es importante a nivel mundial y tiene su monumento acá”, agregó sobre el famoso músico.
La comisión de turismo trabaja, además, en la idea de un museo textil en donde funcionaba Campomar, ya que una parte permanece intacta. “La lucha más grande es que la gente se dé cuenta de las oportunidades. Si traemos una excursión, podemos vender chips de sábalo, que es el pescado que comía el Sabalero. Hay cantidad de cosas y de la historia que tiene Juan Lacaze, como la lucha obrera, tenemos fotos de cuando salían 2.000 personas juntas de trabajar”, dice entusiasmado con las ideas en las que están trabajando.
El coordinador técnico del proyecto “Pensemos Juan Lacaze a mediano y largo plazo”, Enrique Gallicchio, recordó que al inicio el estado de ánimo de los vecinos “era de tristeza, desazón, escepticismo, sin saber adónde seguir. Se había roto el modelo de desarrollo de Juan Lacaze industrial y mucha gente no veía salida a la situación”. En ese momento, se trabajó en tratar de identificar qué tiene Juan Lacaze en recursos naturales, infraestructura, recursos humanos y organización social. “Una cantidad de asuntos emergieron y conformaron los ejes estratégicos, que a los propios lacacinos los sorprendieron bastante”, puntualizó el docente del Claeh.
Unos 700 vecinos trabajaron en la modalidad de talleres y foros pensando alternativas para la ciudad Mirar más allá de sí mismo e interactuar con otras localidades son algunos de los desafíos que visualiza Gallicchio en Juan Lacaze. “Aún falta oferta hotelera y gastronómica. Juan Lacaze no lo desarrolló porque miraba mucho a sí mismo por la actividad económica que tenía”, destacó.
Los primeros tecnólogos en Juan Lacaze
La Universidad Tecnológica del Uruguay (
UTEC) lanzó el año pasado la Tecnicatura en Tecnologías de la Información en Juan Lacaze. “Llegó el planteo de que había necesidad de alguna oferta educativa, principalmente pensando en el cierre de algunas industrias. Había un proceso de desindustrialización de la ciudad”, explicó el consejero Rodolfo Silveira.
En agosto de 2018 entraron 50 estudiantes, 21 de los cuales están en condiciones de continuar con el segundo ciclo que se dictará en Fray Bentos y en San José. Los lacacinos podrán elegir a qué sede de la UTEC concurrirán.
“La idea de formar gente en el interior es para que puedan aprovechar las oportunidades de trabajo que se generen en la zona”, dijo Silveira.
Precisamente en esta ciudad hay posibilidades de generar una industria TIC, incluida en el proyecto de pensar a Juan Lacaze en el mediano y largo plazo. “La tecnología da la posibilidad de trabajar en diferentes tipos de tareas, con varias funciones. Las TIC son transversales a las áreas de trabajo. Como hay empresas pensando en instalarse en la ciudad, es importante que haya personas preparadas para eso”, sostuvo Silveira.