6 de octubre de 2014 21:37 hs

El juicio que inició presidiario sirio, Abu Wa´el Dhiab, recluido desde hace 12 años en la cárcel de Estados Unidos en Guantánamo (Cuba) y la posibilidad de que un tribunal federal obligue a al gobierno norteamericano a no alimentarlo más de manera forzada, agregó presión al gobierno del presidente José Mujica, quien debe decidir sobre la fecha de su llegada a Uruguay.

Estados Unidos quería enviar a los presos hace más de un mes, pero el presidente José Mujica dio largas al asunto. Según fuentes del gobierno uruguayo, quieren dejar a que pase las elecciones nacionales para realizar el traslado. Pero ahora la situación sanitaria de uno de ellos complica el asunto.

El vicepresidente de EEUU, Joseph Biden, se comunicó el mes pasado con Mujica, no solo para agradecer el gesto humanitario de Uruguay, sino para decirle que ya tenía listo un avión para traer a los reclusos, informó el diario New York Times.

Más noticias
Además esto se da en el contexto de una polémica política del mandatario con los blancos en el medio de la campaña electoral (ver apunte).

Dhiab es parte de un grupo de seis reclusos que fueron aceptados por el gobierno para venir a reasentarse en Uruguay, pero ahora su vida corre peligro, un elemento que no estaba en consideración cuando EEUU pidió a Mujica que acepte a algunos presos de Guantánamo.

El recluso sirio realiza una huelga de hambre, que lo debilitó al máximo, y está siendo alimentado por la fuerza tras conseguir el gobierno americano una orden judicial.

El tema ayer fue analizado un tribunal federal en Washington donde el recluso estuvo representado por el abogado Eric Lewis.

El gobierno del presidente Barack Obama –que quiere cerrar la cárcel de Guantánamo– abogó para que se le mantenga con vida. El recluso pidió que no se le alimente más de manera forzada, poniendo así en riesgo su vida.

Sin embargo, según su defensa, él no quiere morir. “Día tras día, mes tras mes y año tras año, Dihab no quiere morir. Quiere ser tratado como un ser humano”, dijo Lewis, según publicó el Miami Herald. Lewis defendió la decisión del prisionero sirio de hacer huelga de hambre y la consideró la “única medida pacífica que tiene para protestar”. “Es el único medio que tiene para expresar su autonomía y su dignidad como ser humano”, agregó.

Lewis acusó a los oficiales de esa prisión de usar una técnica de tortura en la que el preso es sacado a la fuerza de su celda. Además, denunció que le se le negó el uso de la silla de ruedas pese a que siente dolor crónico de espalda.

Según el Miami Herald, la doctora Sandra Crosby, experta en tratar víctimas de torturas, recomendó que Dhiab no sea tratado por los médicos de Guantánamo y que, en su lugar, recibiera un tratamiento independiente por tratarse de “un caso complejo”.

El juicio de Dhiab continúa hoy. La abogada Catherine Oshea, integrante de Reprieve, una organización pro derechos humanos que busca que se liberen todos los presos de Guantánamo, dijo a El Observador que en “dos o tres días” habrá una sentencia definitiva.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos