La fiscal de la Corte Suprema chilena, Mónica Maldonado, recomendó este lunes al máximo tribunal que de curso a una solicitud de extradición de cuatro coroneles uruguayos por su responsabilidad en el asesinato del ex agente chileno Eugenio Berríos, cuyo cadáver apareció en Uruguay en 1995.
La petición del juez Madrid afecta a los coroneles en activo del Ejército uruguayo Eduardo Radaelli y Wellington Sarli, así como a los coroneles retirados Tomás Casella y Ramón Rivas, éste último de la Policía, todos ellos procesados por él a fines de 2003.
El chileno fue entregado por los policías a unos militares que llegaron tras él y no se supo más de su situación hasta abril de 1995, cuando su cadáver, atado y con disparos en el cráneo, fue encontrado en una playa cercana a Montevideo.
En el exhorto, Alejandro Madrid establece que los hechos por los cuales se sometió a los cuatro militares uruguayos a proceso en Chile "revisten carácter de delito tanto en el territorio del país requerido como en el del requirente".
El informe de la fiscal Maldonado deberá ser examinado en las próximas semanas por los cinco magistrados que integran la Sala Penal de la Corte Suprema, quienes decidirán si dan curso o no a la solicitud de extradición.
Eugenio Berríos, de profesión químico, trabajó para la DINA, la policía secreta de la dictadura militar (1973-1990), en la fabricación de gas sarín, que fue utilizado para asesinar a disidentes en la década de los años 70.
(EFE)