El pasado 24 de febrero, los pilotos de dos aviones comerciales vieron volar por encima de sus naves a dos objetos inidentificables, que pasaron cerca y a gran velocidad. Dan por descontado, con absoluta certeza, que no se trató de aviones militares de los que pueden volar más alto que los aviones de pasajeros. Entonces, ¿qué fue? La pregunta acecha a un blindado misterio que resiste una única respuesta. El desconocimiento reside en los confines entre la razón y lo indemostrable. La curiosidad se suma a la lógica tratando de encontrar solución al enigma, aunque este carezca de pistas para alcanzar la certidumbre. En primer lugar, ambos aviones, uno de ellos de American Airlines, vuelo 1095, y el restante de la aerolínea Phoenix Air, volaban sobre Arizona, sin haber entrado en contacto entre ellos. Por lo tanto, no se trata de que el comentario sobre el avistamiento de unos de los pilotos haya influido sobre el otro. La información la comunicaron a la torre de control, la cual se sorprendió por la coincidencia, pues se trataba de dos avistamientos por separado. La Administración Federal de Aviación (FAA por sus siglas en inglés) dio a conocer la transcripción del diálogo entre los pilotos y la torre de control, para demostrar que se trató de un hecho fuera de los parámetros de la normalidad cotidiana referida al transporte aéreo.
Klaatu barada nikto
El avistamiento de un ovni en Arizona hace coincidir la realidad con la ficción