Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad -Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia y China- han elaborado el miércoles con Alemania un proyecto de resolución en el que piden a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) que lleve el caso de Irán ante la máxima instancia de Naciones Unidas, como ya habían decidido el martes en Londres.
Los autores del texto piden al director general de la AIEA, Mohamed ElBaradei, "que informe al Consejo de Seguridad" de las medidas que debe aplicar Irán para que se puedan "resolver" las cuestiones pendientes y "establecer la confianza en el carácter únicamente pacífico del programa iraní".
Sus autores a afirman estar "muy preocupados" porque Irán posee documentos sobre la producción de semiesferas de uranio, un proceso que según un informe de los inspectores de la AIEA está vinculado con "la fabricación de componentes de armas nucleares".
La resolución también exige a Teherán que coopere con los inspectores de la AIEA y "reconsidere" la actual construcción de un reactor de agua pesada, que al parecer produce plutonio, otro ingrediente necesario para fabricar una bomba atómica.
Para apaciguar a Moscú, los occidentales accedieron a que el Consejo de Seguridad no adopte medidas hasta por lo menos el 6 de marzo, fecha de la próxima reunión ordinaria de los gobernadores de la AIEA, y hasta la presentación de un informe completo de ElBaradei sobre Irán.
Pero Estados Unidos ha estimado que cada vez resulta más difícil seguir con la diplomacia.
De todos modos, Irán ha vuelto a desafiar las presiones y afirmó que no le impedirán llevar adelante su programa nuclear.
(AFP)