27 de diciembre de 2013 21:03 hs

Kanye West - Yeezus
Como su título afirma, Kanye West no iba a quedarse en la chiquita con su último disco. Yeezus –se pronuncia similar a Jesús– no tiene la grandilocuencia de su brillante My Beautiful Dark Twisted Fantasy, pero se apoya en la efectividad del minimalismo. El productor Rick Rubin llevó sus canciones a la mínima expresión, haciendo de cada una explosión, sea de ira o de amor.
No es un disco fácil de digerir, pero tampoco lo es Kanye como celebridad. Sin embargo, es gracias a esa perfecta simpleza musical que deja que el mensaje se lea con claridad: es un disco de un megalómano que tiene cosas para decir sobre la raza, la riqueza, la creatividad y su propio genio.

Vampire Weekend - Modern Vampires of the City
Si en discos anteriores Vampire Weekend pecaba de un esnobismo adolescente, con la edad han llegado a reflejar una perspectiva de la adultez que cualquiera puede sentir como suya.
Su tercer disco se puede separar en dos momentos. El primero, una aproximación más madura de lo que vienen construyendo en sus discos anteriores: una mezcla de ritmos animados con influencias africanas. Y una segunda parte, con baladas más reflexivas y minimalistas, con el excelente Hannah Hunt como tema principal. Con este disco, Vampire Weekend muestra que llegar a los 30 nunca fue tan desgarradoramente lindo.

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Beyoncé - Beyoncé
En un año donde todas las grandes divas intentaron opacarse a sí mismas –desde Gaga y Katy Perry, pasando por Miley Cyrus y Britney Spears–, fue Beyoncé quien, sin contar con el enorme aparato de prensa que respaldó a las anteriores, se adueñó de la corona.
Con su quinto disco subió la apuesta y no solo editó un excelente compendio de 14 canciones sino que hizo de eso una experiencia visual. Sin bien muchos de esos 17 videos probablemente no sean vistos más de una vez, las canciones son adictivas.
Al contrario que en trabajos anteriores, las baladas no trancan la escucha ni sus éxitos opacan canciones de menor tenor. Se trata de un disco sólido que puede tener favoritos para todos los gustos.

Escuchar: XO, Pretty Hurts, Drunk in Love, Flawless. (KL)

Daft Punk - Random Access Memories
Un dúo de franceses con cascos y proclama humano-robótica presentaron este año el disco más orgánico (todo instrumental, muy poca presencia de samplers) y anacrónico de su carrera. Acertaron en elegir a Pharrell como cantante de Get Lucky –la canción global del año por muerte– y en su reivindicación de Giorgio Moroder, el padre de esas canciones que se bailaban en Zum Zum en los años 1970 y 1980. Cómo lo hicieron sin perder la sofisticación es un misterio del buen gusto, patente en cada una de las canciones de este disco a su modo cinematográfico, profundo y adictivo.

Escuchar: Get Lucky, Lose Yourself to Dance. (Sebastián Auyanet)

Lorde - Pure Heroine
Lorde cayó de sorpresa y cuando se quiso acordar Royals se hizo uno de los temas del año. Con este himno a la banalidad de la fama, la neozelandesa de 17 años se hizo un hueco en la lista alternativa de Billboard y desde allí se catapultó al mundo. Su primer disco muestra la mirada fresca, sincera y carente de los lujos del pop de una prodigio hacia el mundo adolescente: su tedio y su superficialidad –“somos tan huecos como las botellas que vaciamos”–; los romances y la rutina del liceo. Todo esto se apoya con meros beats de hip hop y alguna que otra base de piano. El resto es ella y sus historias, escritas con una claridad que hace sentir viejo.

Escuchar: Buzzcut Season, Team, Tennis Court. (KL)

David Bowie - The Next Day
Dejemos de lado el que haya reaparecido sin que nadie lo esperara y todo su mito: hay canciones de este disco (Valentine’s day, Love is lost o The stars are out tonight) que evidencian que en lo suyo, la diferencia de Bowie con el resto de compositores es obscena, insalvable. Es un disco redondo y parejo, muy superior a sus últimos trabajos y cargado de estilo y emoción. Y también de esa melancolía dulce que siempre tuvo su voz. Y además, es un genial disco de rock con ese no se qué que tienen los que conocen el oficio de hacerlo bien.

Escuchar: The stars (are out tonight), Valentine’s day, Love is lost, Where are we now. (SA)

Arctic Monkeys - AM
Los embanderados del indie rock inglés decidieron dejar ese título nobiliario en su Sheffield natal y con su quinto disco demostraron cómo Estados Unidos decantó en su música. AM supera a su antecesor, Suck it and See, uniendo sus raíces aferradas al rock guitarrero pos 2000 con tonadas y coros del R&B y sonidos que datan del CBGB neoyorquino. Con cambio de look –que transformó a su líder, Alex Turner, en una nueva generación de crooner a lo Elvis, con el corte pompadour incluido– y sonoro, los Monkeys desplegaron sus diferentes gamas: desde el rock frenético de R U Mine, a guiños seductores acompañados de ritmos pop y baladas de amor desesperado.

Escuchar: Why’d You Only Call Me When You're High, R U Mine, Snap Out of It. (KL)

M.I.A. - Matangi
Si hay un artista que represente el enorme crisol de influencias que provocó la globalización es M.I.A., y con Matangi lo reafirma. Su cuarto disco fue retrasado por su misma disquera por considerarlo “demasiado alegre” para la enemiga pública nº 1 que querían promover. Matangi es alegre, pero está lejos de ser amable. Sigue metiendo el dedo en la llaga en temas como la discriminación e internet, y ahonda en la mezcla de sonidos del oriente y occidente. M.I.A. ahora navega entre su desordenado orden con más fluidez que en discos anteriores y logra que este disco sea una unidad. Bad Girls, el primer corte editado en enero de 2012, fue el primero en superar en popularidad y genialidad a su omnipresente Paper Planes (2008). Matangi sigue ese camino.

Escuchar: Bring the Noize, Exodus, Bad Girls. (KL)

Disclosure - Settle
Con Latch, el primer corte de Settle, el dúo de hermanos Guy y Howard Lawrence le sacudieron el letargo a las pistas de baile. Rompieron el dominio de los temas fabricados en masa con una nueva versión del house de la década de 1990. Suena viejo y conocido, pero a la vez excitante y novedoso. Con una lista de voces invitadas que sirven como catálogo de las estrellas en ascenso –Aluna Francis del dúo AlunaGeorge, el excelente Sam Smith, la ya consagrada Jessie Ware– Disclosure mostró que la electrónica puede llegar a los rankings sin ser calcos de otros éxitos. Solo hace falta ponerle más pop a la ecuación, sobre una buena base de beats calculados para inducir el baile.

Escuchar: You & Me, Confess to Me, Latch. (KL)

Queens of the Stone Age - Like Clockwork
“Estoy vivo. Hurra”, canta Josh Homme sin un ápice de alegría. Es que este disco marcó un regreso para el líder de Queens of the Stone Age, no solo al escenario sino casi a la vida. Luego de una cirugía con final casi infeliz y estar postrado meses en una cama, se despachó con un disco oscuro, denso y opresivo como una tarde en pleno desierto. Sin embargo, tiene sus momentos que brillan con un optimismo que en contrapartida hace hasta bailar. Like Clockwork, como su nombre indica, revela que todo, la vida y la muerte, funciona como un complejo engranaje de reloj.

Escuchar: If I Had a Tail, My God is the Sun. (KL)

Fernando Cabrera - Viva la patria
Hay quienes dicen que se repite de un disco a otro. Hay otros que dicen que eso se llama “estilo”. Lo cierto es que este 2013 tuvo un nuevo disco de Fernando Cabrera, y eso es un motivo de celebración. Viva la patria es un trabajo donde está el Cabrera típico de los últimos años, el que valora que menos es más, el que apenas toca la guitarra, el que se concentra en las letras. De esta forma, la canción que le da el título al álbum es uno de los puntos más notorios. Tres notas de guitarra revolotean durante toda la canción, que retrata la peripecia de muchos uruguayos que nacieron en varios hospitales públicos. También se destaca la sentida Fotoestudio, así como Cine religión, donde se cuenta la historia de muchos cines de Montevideo transformados en nuevas iglesias.

Escuchar: Canelones, Fotoestudio, Cine religión. (Valentín Trujillo)

Fede Graña y Los Prolijos - Feria
El guitarrista Fede Graña se formó en la camada de Vieja Historia, pero forjó su carrera solista con su primer disco, Ansiedad. Ahora con Feria vuelve al formato banda junto al cuarteto de Los Prolijos y con ellos trajo un mayor abanico de sonidos. Como su nombre indica, Feria ofrece de todo: desde rock, pasando por polka y foxtrot, hasta funk. Si en las primeras escuchas puede sonar desordenado, luego, con una buena recorrida entre los puestos, se entiende el producto final: cada canción tiene su porqué y su gustito especial. Graña se sigue mostrando como un guitarrista y compositor excelente, pero ahora comparte el foco con el bajista Nicolás Román, cuya pluma y voz se puede encontrar a lo largo del disco. Con Feria la banda trajo sonidos nuevos al rock local.

Escuchar: Sesentas que no sirven para nada, Cosa más linda, Pa los músicos. (KL).

Rubén Rada - Amoroso pop
Amoroso pop es un disco que recupera la raíz primitiva del rock, aquel que pretendía llevar al público al frenesí del baile y la diversión. “Hay una idea de volver al rock de Bill Haley y Chuck Berry, con su raíz bailable y divertida que luego se fue perdiendo; y que se fue al otro extremo. Quiero rendir un homenaje a aquel impulso”, dijo Rada. Es difícil e inútil establecer cuál es el Rada más auténtico, entre tantas líneas musicales que ha ensayado en sus varias décadas de carrera, aunque el rock and roll debe estar a la vanguardia en esa pretensión. Y este disco respira un rock and roll gozoso que le queda muy bien al músico uruguayo. Temas como ¿Estás Ready? y Hello Baby Hello le hacen honor al mejor Rada. Tal vez lo único que faltaría para que fuera perfecto sería la voz de hace tres décadas.

Escuchar: ¿Estás Ready?, Hello Baby Hello. (Luis Roux)

AFC - Grandes valores del Hardcore
Mientras que el hip hop parece seguir siendo incipiente en Montevideo, los maragatos de AFC hicieron un disco digno de veteranos. Con Grandes valores del Hardcore el dúo ganador del concurso Pepsi Bandplugged demuestra una habilidad y velocidad que deja marcas de llantas en los oídos y la fina producción y composición de beats de Sebastián Peralta. El equipo funciona a la perfección, uniendo letras interesantes, con referencias de la cultura popular y con cierto guiño humorístico, con una musicalización que tiene mucho de la vieja escuela del rap, pero también la actualidad del pop y el rock bailable. Su primer corte, No se tú, sirvió como una soberbia carta de presentación y una declaración de intenciones. “Yo soy lo que yo quiero, cambiar para agradar, ni en pedo”.

Escuchar: Rap pibe!, No se tú, Eh?, Soberbio (KL).

Maniquíes - Hula Hula
Se dice desde hace tiempo que el under uruguayo está anémico. Que salvo algunas excepciones no hay sangre nueva para ampliar su base de público. Pero poco de eso es del todo certero. En primer lugar, porque el tiempo algún día dará el lugar que merece a Diciembra, el disco de 3 pecados editado en 2011. En segundo lugar porque Ciudad dormitorio, de Carmen Sandiego, refleja que esta banda crece a pasos cada vez más grandes. Y en tercer lugar por este disco inicial de los Maniquíes, que cruza el surf rock más simpático y relajado con algunas cosas de new wave, todo apoyado en la muy buena producción de Ezequiel Rivero (uno de los que más ha trabajado este año con bandas de la escena). Un disco no necesariamente “playero”, con referencias mucho menos livianas de lo que parece.

Escuchar: Trámites, Panc, Amor plutónico (S.A.)

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