7 de diciembre 2015 - 5:00hs

La llegada de la aplicación de transporte Uber significó un antes y un después en la agenda política. El "monstruo" internacional y "pirata", como lo llamó el presidente de la Gremial Única de Taxis, Óscar Dourado, llegó a Uruguay y comenzó sus operaciones el 19 de noviembre sin previa autorización.

Inmediatamente al inicio de sus recorridos, la respuesta de la Intendencia fue tajante. A través de un comunicado difundido al día siguiente, distintas autoridades advirtieron de posibles multas en caso de desobedecer las indicaciones y ofrecer igualmente su servicio como choferes.

Se fijó una sanción de 35 unidades reajustables ($ 29 mil) para quienes trasladen pasajeros de forma irregular y el posible retiro de la chapa del vehículo en caso de que el conductor no pague su deuda.

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Pero, ¿qué ocurre con aquellos conductores que ofrecen los mismos servicios y no están inscriptos como taxis ni funcionan para la empresa tecnológica internacional Uber? ¿Qué sucede con los que venden sus servicios por internet u otros medios como remises y no cumplen tampoco con los requisitos de ese tipo de transporte?

El artículo 1º del decreto 25.858 sancionado por la Junta Departamental de Montevideo, deja en claro que está prohibido "efectuar transporte de pasajeros mediante pago de retribución en vehículos no autorizados por la División de Tránsito y División".

En este sentido, cualquier coche que ofrezca este servicio a cambio de dinero tendría que estar penado por la ley.

Según lo establece la normativa de la Intendencia de Montevideo, todos aquellos autos que estén afectados al servicio de remise deben estar identificados con la matricula exclusiva y "claramente señalada" con esta inscripción.

Los vehículos tienen que poseer las condiciones de "confort y seguridad" controladas por los Servicios de Transporte Público y Contralor y Registro de Vehículos y evaluadas por la División de Tránsito y Transporte; contar con un largo y ancho estipulado por la normativa en sus asientos traseros (130 cm de ancho y 35 cm de profundidad), y poseer la capacidad para transportar hasta siete personas.
Su conductor debe vestir formal, contar con certificado de buena conducta y estar inscrito, como cualquier otro trabajador, ante la Dirección General Impositiva, Banco de Previsión Social y Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

Pero en la práctica, y sin hacer mención a Uber, no todos los automóviles que se dedican al traslado de pasajeros y están por fuera del sistema de taxímetros cumplen con estos requisitos.

En MercadoLibre, por ejemplo, existen particulares que ofrecen sus servicios de traslado bajo la categoría de "remises", que no tienen la chapa que exige la Intendencia de Montevideo ni las demás obligaciones que propone esta legislación.

Adelantados a Uber, y sin tener más regulación que la comisión que lleva la página de comercio online por hacer la transacción, muchos conductores se ofrecen para diversos traslados a Montevideo e interior bajo la descripción de "choferes con años de experiencia, serios y responsables". Ofrecen la posibilidad de "llevar mascotas", viajar en "autos con aire acondicionado", "confort" y una gran variedad de tarifas.

Según pudo saber El Observador, los viajes tienen un lapso mínimo de dos horas y cuestan, en promedio, $ 400. Sin embargo, muchos están dispuestos a aceptar traslados por menos tiempo y reajustar su tarifa a las ofertas que surgen.

Un conductor personalizado, que no está registrado en el sitio web y trabaja por recomendaciones de sus clientes, relató a El Observador que se dedica al transporte de pasajeros para obtener un ingreso extra y como forma de cubrir un nicho de mercado que considera que está olvidado por la sociedad: los servicios para las personas mayores.

En este sentido, comentó que ninguno de los transportes actuales de Montevideo están adaptados para las personas de la tercera o cuarta edad, ya sea por el personal que brinda el servicio o por la forma en que lo brindan.

Desde su punto de vista, ni los taxis ni los remises escuchan a las personas que trasladan, simplemente corren para obtener más pasajeros y más rédito al finalizar la jornada.

En su caso particular, como contó, los trabajos comenzaron de forma familiar en octubre del 2014 cuando dejó su actividad laboral e integró esta práctica a sus actividades diarias.

Hoy día, a poco más de un año de prestar servicios como "chofer personalizado", cuenta con 30 clientes propios y viajes fijos de forma semanal. Incluso algunos días, como señaló, puede llegar a ganar hasta $ 3.000 sin contar los costos del combustible.

La pregunta que queda por hacerse es ¿cómo operan sin estar habilitados para los servicios que brindan? Si no son taxis, tampoco remises ni Uber, ¿pueden ser multados?

Maximo Oleaurre, director de Transporte de la Intendencia de Montevideo, aseguró a El Observador que "el transporte de pasajeros tiene la modalidades de remises, taxis, escolares, turismo y transporte público colectivo".

De lo contrario, aquellos que efectúen traslados de pasajeros y hagan "servicios con autos que no estén identificados no son autorizados por la Intendencia".

El decreto 25.858 establece que en caso de detectarse esta infracción, el dueño del vehículo puede ser multado con 35 UR ($ 29.000)la primera vez, la segunda con la "duplicación de la multa inicial", es decir 70 UR, y la tercera "con un incremento del 150%".

Frente pidió reunión a Rossi y Martínez

La bancada del Frente Amplio esperaba una actitud más proactiva por parte de las autoridades de la Intendencia de Montevideo y del ministerio de Transporte a la hora de regular el servicio de Uber.

Tan así que el pasado martes en su reunión habitual resolvieron pedir una reunión al ministro Rossi y al intendente Daniel Martínez, para consultarlos por qué aún no han multado a los autos de Uber y para reclamarles la regulación prometida.

Fuentes de la bancada indicaron a El Observador que entre los legisladores hay gran preocupación porque se está permitiendo el funcionamiento de la aplicación sin las anunciadas sanciones, hecho que consideran como competencia desleal con el resto de los trabajadores del transporte.

Incluso señalaron que si existe voluntad de sancionar, es tan sencillo como pedir un coche a través de la aplicación, y cuando llegue aplicarle la multa.

En esa reunión los diputados también discutieron sobre el proyecto presentado por el diputado Felipe Carballo (lista 711) para prohibir Uber por un año mientras se estudia como regularlo, pero no hay acuerdo en la bancada para llevarlo adelante.

Produción: Valentina Ramallo
Temas:

Uber transporte Tránsito Montevideo competencia taxis Costos Intendencia seguridad Recomendadas

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