La vigesimosexta conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático (COP26), celebrada en Glasgow (Escocia) del 31 de octubre al 12 de noviembre de 2021, produjo una sensación de déjà vu: una vez más buena parte de los líderes políticos e intelectuales del mundo nos dijeron que ésta era nuestra última oportunidad de actuar para evitar una catástrofe global;1 y una vez más casi toda la prensa acompañó de buen grado la ola catastrofista, derramando sobre el sufrido público una catarata de artículos sobre los horrores que nos esperan si la temperatura global sube más de 1,5 °C por encima de la de mediados del siglo XIX. Como desde entonces esa temperatura ya subió más o menos un grado, sólo nos faltaría medio grado para alcanzar esa cota supuestamente fatídica. Para evitarlo —se nos dice— deberíamos reducir drásticamente las emisiones humanas de gases de efecto invernadero (CO2, metano y otros), alcanzando hacia mediados de siglo la meta de una emisión neta nula.2
Una vez más los críticos subrayaron la ironía o hipocresía de que decenas de miles de personas volaran hasta la sede de la COP, no pocas de ellas en jets privados, para luchar contra las emisiones de CO2. Este año tuvimos el espectáculo adicional de la caravana de 85 vehículos motorizados que escoltó en Roma al Sr. Joe Biden, Presidente de los Estados Unidos, durante la reunión del G20, que fue considerada como una preparación para la COP26. Antes de la reunión del G20, el Presidente Biden visitó al Papa Francisco en el Vaticano. Al parecer hablaron sobre todo del cambio climático, la pobreza y la pandemia y no se mencionó el tema del aborto.
Sin embargo, la COP26 también tuvo aspectos nuevos. Uno de ellos fue que la adolescente sueca Greta Thunberg, ecologista radical que participó en la COP24 y la COP25 con sendos discursos, se situó en Glasgow "en la vereda de enfrente", criticando duramente a la COP26 y calificándola como un fracaso y un evento de relaciones públicas. Me pregunto qué hará Greta en la COP27, la COP28, etc….
Otro aspecto nuevo podría haber sido el viaje a Glasgow del Papa Francisco para participar de la cumbre climática, pero este viaje fue cancelado casi a último momento. Cuando se conoció esa cancelación, un influyente jesuita norteamericano propuso (¡en serio!) que Greta Thunberg encabezara la delegación vaticana a la COP26 en lugar del Papa.3 De todos modos el viernes 29 Francisco envió un mensaje a la BBC con motivo de la COP26. Allí sostuvo, entre otras cosas, lo siguiente: "En aquella ocasión, me impresionó el testimonio de uno de los científicos, que dijo: 'Mi nieta, que acaba de nacer, dentro de 50 años tendrá que vivir en un mundo inhabitable, si las cosas son así'. ¡No podemos permitirlo!"4. Como la autoridad religiosa del Papa no abarca las cuestiones estrictamente científicas, cualquier católico puede opinar libremente sobre esta afirmación del Santo Padre. Yo, católico, opino con todo respeto que es errónea, porque no hay ninguna evidencia científica de que la Tierra pueda volverse inhabitable hacia 2070 debido a la actividad humana normal, es decir exceptuando una gran guerra nuclear o algo así.
Mencionaré otra novedad de la COP26: unos cien países se comprometieron a reducir un 30% sus emisiones de metano (CH4) en la presente década. Eventualmente esto podría llegar a afectar a la economía uruguaya. El sector ganadero es una de las fuentes de esas emisiones, porque los eructos y ventosidades expulsados por las vacas y otros animales contienen metano. Ésa es una de las razones por la que muchos promueven hoy una dieta vegetariana.5 Ojalá el gobierno y los productores uruguayos defiendan firmemente a nuestro sector ganadero ante esa amenaza. En Australia, la locura verde contribuyó a la eliminación de unos 160.000 camellos salvajes en 2011-2013. En su gran mayoría esos camellos fueron fusilados desde helicópteros. Dado que en promedio un camello salvaje australiano emite 45 kg de metano por año, se previó que el gobierno concediera créditos de carbono a los verdugos de camellos.6
La prensa y las autoridades civiles y eclesiásticas harían bien en escuchar imparcialmente "la otra campana" en esta materia, en lugar de confiar casi ciegamente en las predicciones catastrofistas. Existen muchos estudiosos sensatos de las cuestiones ecológicas, como Bjorn Lomborg7, Michael Shellenberger8 o los miembros de CLINTEL9, a quienes convendría prestar más atención. Caer en la histeria colectiva no sería muy inteligente.
0) Otros escritos del autor en: https://danieliglesiasgrezes.wordpress.com.
1) Si no me creen, lean este titular de la Deutsche Welle: "La COP26: última oportunidad para salvar al planeta" (sic), https://www.dw.com/es/la-cop26-%C3%BAltima-oportunidad-para-salvar-al-planeta/av-59681036.
2) La BBC ofrece una buena síntesis de la visión convencional sobre este asunto. Véase por ejemplo: https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-59039384.
3) Thomas Reese, Pope should send Greta Thunberg to COP26 in his place, en: Religion News Service, 12/10/2021; https://religionnews.com/2021/10/12/pope-should-send-greta-thunberg-to-cop26/
4) https://www.cope.es/religion/hoy-en-dia/vaticano/papa-francisco/noticias/papa-llama-dar-respuestas-crisis-ecologica-cop26-demos-esperanza-las-generaciones-futuras-20211029_1587659
5) Véase por ejemplo el punto 5 de este artículo: https://es.weforum.org/agenda/2017/02/ocho-predicciones-para-el-mundo-en-2030
6) https://en.wikipedia.org/wiki/Australian_feral_camel; https://www.reuters.com/article/us-australia-carbon-camels-idUSTRE7512FA20110602
7) https://unherd.com/thepost/bjorn-lomborg-7-myths-about-climate-change/
8) https://unherd.com/2021/11/climate-change-will-not-be-catastrophic/
9) https://clintel.org/carta-abierta-de-clintel-a-bill-gates/