Uno de los torneos más importantes del calendario de Punta del Este, y especialmente del Cantegril Country Club, se inició este miércoles con la competencia en la rama femenina y de las categorías bajas en caballeros. Las duplas conformadas por Lorena Rappaport y Claudia Perelmuter, y por Valeria Quesada y Luisa Villar Urquiza, iniciaron en punta en la categoría Scratch, pero les quedaba recorrido por delante para sellar su supremacía.
Pero lo más fuerte está reservado para el fin de semana, momento en que la Copa Aníbal Vigil se planta de nuevo en el principal balneario uruguayo con la LIII edición. Con la presencia de los mejores golfistas uruguayos y de la región, la competencia tendrá grandes atractivos además del ingrediente del juego en pareja, que siempre le pone un toque especial. El torneo se disputará sobre 56 hoyos en la modalidad four ball 3/8 y promete excelente nivel de juego como el que se ha visto desde el inicio de la temporada.
Se trata de una de las copas legendarias del club y como tal, todos la quieren ganar. No es la excepción la pareja conformada por los uruguayos Agustín Tarigo y Juan Álvarez, que llegan al torneo con grandes expectativas.
El viernes será el turno de salir a la cancha en una suerte de defensa de la suerte del golf celeste.
Tarigo llega renovado y no solo porque jugó bien desde el arranque del año. Tuvo buena participación en un torneo del Club del Lago y ganó el Masters de Galería en el mismo campo donde se disputa la Copa Vigil, pero también viene con la confianza en ascenso.
Para ello no hay una fórmula mágica, pero Tarigo entiende que desde que entrena bajo las órdenes de Álvaro Canessa, desde julio de 2011, muchas cosas han cambiado.
“Durante la primera parte del año pasado estuve sin poder asentarme en un buen swing, en un movimiento, en un vuelo de pelota, pero desde julio vengo trabajando y mejorando muchas cosas. Por suerte empecé a recuperar la confianza”, dijo el golfista uruguayo a El Observador.
Ese mejor estado de ánimo dentro de la cancha ya se notó en el pasado mes de diciembre, en ocasión del torneo Abierto Ciudad de Montevideo disputado en el Club de Golf del Uruguay. Allí consiguió firmar buenas tarjetas, pero nada hubiese alcanzado para vencer al chileno Juan Cerda, que rompió con todas las previsiones en ese torneo.
“En el Abierto me sentí bien pero con lo que hizo el chileno era imposible que alguien le ganara”, recordó Tarigo al respecto.
Una inyección anímica
Por si fuera poco, el lunes pasado Tarigo participó del torneo Merril Lynch del Club del Lago, donde se compartió parte del juego con los españoles Álvaro Quirós y Gonzalo Fernández Castaño, números 22 y 49 del ranking mundial. Allí estuvo conversando con ambos y Fernández Castaño tuvo palabras de elogio para el uruguayo. “Le ha pegado fantástico. Me ha parecido un buen chaval, me ha hecho unas preguntas. Lo vi muy interesado en lo que es la vida del golfista profesional. Supongo que su objetivo será ser golfista profesional. He visto solo un golpe y me ha parecido que lo hace muy bien”, dijo el español en entrevista con El Observador.
Todos estos condimentos tendrá la Aníbal Vígil de este año para Tarigo, que seguramente sea uno de los grandes animadores junto a otro gran golfista uruguayo como lo es Juan Álvarez.